CHILPANCINGO, Gro., 08 de septiembre de 2014.- Desplazados de La Laguna, comunidad ubicada en la sierra de Coyuca de Catalán, solicitaron el cumplimiento de compromisos pactados con el gobierno estatal, pues hasta el momento no cuentan con las condiciones mínimas para sobrevivir fuera de su lugar de origen.

Según publicó MILENIO, en la Red Guerrerense de Organismos Defensores de Derechos Humanos (REDH), las madres de familia que viajaron desde los puntos en que actualmente se encuentran asentadas.

Explicaron que el primer desplazamiento se registró el 16 de abril de 2011, luego el 30 de noviembre del mismo año pero sin generar las garantías plenas para que las familias exiliadas retomaran sus vidas.

Treinta mujeres mencionaron que a tres años de sufrir el desplazamiento de sus tierras, el gobierno estatal no ha cumplido el compromiso de otorgar tierras para sembrar ni la construcción de sus viviendas.

Tampoco les han garantizado los derechos plenos a la alimentación y educación, aspectos que les ofrecieron al momento de plantearles que abandonaran su pueblo, lugar en el que sufrían el acecho de grupos de talamontes interesados en apoderarse de los recursos maderables de la zona.

Precisaron que no se trata de vivir a costa del gobierno estatal, pero recordaron que de donde se movieron tenían todo, sin embargo tuvieron que huir porque las autoridades no les garantizaron el derecho a la seguridad.

Actualmente, las familias ya levantaron algunas viviendas modestas, pero al no concluirse la compra del predio existe el riesgo de que se les desaloje, por eso solicitó que se liberen los recursos destinados al pago del predio.

A partir del asesinato de Rubén Santana, los talamontes se empoderaron en la sierra de Coyuca de Catalán y hasta el momento no se les ha podido detener, por eso más de 60 familias están fuera de su lugar de origen.