ACAPULCO, Gro., 10 de diciembre de 2019.- El presidente de la Asociación de Gasolineros en el Estado de Guerrero, Mariano Gutiérrez Mejía, reconoció que desde hace un año se ha registrado la venta de gasolina robada, principalmente en las zonas rurales del puerto.

“En zonas rurales se empezó a dar desde el año pasado y sí, llegan en camionetas a vender el producto (…) vamos a hablar que desde la zona de Los Órganos para toda la zona de Chilpancingo por la zona rural, la zona de las costas, Costa Chica también”, dijo.

Explicó que el hidrocarburo robado se mueve por las noches hacia unos 10 puntos de venta en la entidad, los cuales se han contabilizado a través de las quejas de los gasolineros, sin embargo, admitió que no han interpuesto denuncias ante las autoridades porque no tienen manera de comprobar la venta ilegal.

Gutiérrez Mejía rechazó que los integrantes de la asociación sean parte de la venta de gasolina robada, pues no pueden comprar algo que no está registrado porque sus negocios son revisados por al menos 25 dependencias de todo tipo y además son monitoreados por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y Petróleos de México (Pemex).

“Desde el 2000 el SAT y Pemex nos pusieron un control volumétrico donde cada tres horas están revisando cuánto tenemos en inventario, cuánto estamos vendiendo. Ellos tienen toda la información y es por eso que dieron a conocer que la semana pasada están dando de baja a 103 gasolineras en la zona de Puebla, porque no coinciden sus inventarios”, explicó.

Agregó que en total son 286 gasolineras que operan en el estado, de las cuales 63 se encuentran en Acapulco.

En otro tema, el dirigente negó que en Guerrero haya desabasto de combustible, como ha sucedido en otros estados debido a la estrategia del gobierno federal para combatir el robo de hidrocarburos, y aseguró que al contrario, zonas como Acapulco están diseñadas para solventar ese tipo de problemas.

Reconoció que unas cuatro gasolineras en la región Tierra Caliente se quedaron sin producto, pero aclaró que no fue un problema de desabasto, sino de distribución, ya que gente de La Unión y Lázaro Cárdenas, Michoacán, se trasladó a esa zona a comprar, lo que ocasionó que la gasolina se acabara rápido.

“Fue porque hubo demasiada venta. Es cuestión de distribución, me comentaban en la mañana que hoy ya estaban cargando, ya nada más era cuestión que llegara de la terminal a volver a surtir producto”, dijo.

En ese sentido, Mariano Gutiérrez llamó a los ciudadanos a no hacer compras de pánico porque resulta peligroso tener combustible en casa.