La temporada vacacional de fin de año concluirá con cifras récords de ocupación hotelera y su derrama económica en el Triángulo del Sol y playas de las costas chica y grande; siempre ha sido así, en los 16 años de Ernesto Rodríguez, como secretario de Turismo en Guerrero.

El turismo viene a Acapulco, tenemos alternativas de comunicación con el macrotunel, la ampliación de la escénica y pasos a desnivel, sin embargo, la movilidad se vuelve caótica, los servicios y el transporte público, también.
Cómo siempre, antes del inicio de los periodos vacacionales, la Comisión Federal Contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) da conocer los resultados de los muestreos sobre la calidad del agua realizados en 273 playas del país, entre otras, las de la Bahía de Acapulco; tres salen negativas y no aptas para nadar; la presidente municipal desconoce los resultados de la norma federal, sin atacar el problema de fondo del saneamiento de la bahía.

Otro problema recurrente en temporadas altas de turismo y fines de semana, es la recolección de basura en la ciudad -1200 toneladas- y la franja de playa desde Pié de la Cuesta hasta Barra Vieja, más lo acumulado en la superficie de la bahía, calculado entre 80-100 toneladas diarias que generan locales y visitantes.

De unos años a la fecha, con el atractivo del espectáculo de fuegos artificiales en la bahía, la playa se ha convertido en el mejor lugar para recibir el año nuevo, sin embargo, somos testigos del cúmulo de basura dejada en la arena o tirada al mar irresponsablemente por turistas y acapulqueños.

Estimado lector, la celebración, la fiesta, la algarabía de fin de año y vacaciones, no se contrapone a la responsabilidad ciudadana de la observancia de reglas urbanas y cumplimiento del Bando de Policía y Gobierno, sin embargo, es todo lo contrario.

La franja costera de la zona federal de Acapulco, tiene su particularidad, por ejemplo: el ayuntamiento cobra los derechos de zona federal concesionada, pero no limpia la playa; la administradora de playas del gobierno del estado lo hace y cobra el servicio de renta de mobiliario de playa; la vigilancia le corresponde a la federación quien no lo hace y la franja de playa se vuelve caos y desorden, por eso, es necesario reordenar las responsabilidades  y competencias de los tres órdenes de gobierno en la zona federal concesionada, pero también la obligación ciudadana del cuidado de nuestro entorno y en especial de las playas de la Bahía de Acapulco, a propósito de la celebración de los 500 años de su descubrimiento.

Como siempre, usted tiene la mejor opinión.

#HazalgoporAcapulco