SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS, Chis., 15 de enero de 2017.- Preocupa a la iglesia católica, el asesinato de un sacerdote de Saltillo, Coahuila, porque es un reflejo de la violencia que hay en todas partes, afirmó el obispo Felipe Arizmendi Esquivel.

“El asesinato del padre, nos hace ver que el país está mal y tenemos que replantearlo y ojalá lo hagamos a partir de la familia”, señaló monseñor, titular de la diócesis de la ciudad.

Manifestó que se solidariza con la diócesis de Saltillo, Coahuila, ya que no podemos desatendernos de esta situación, por respeto no sólo a monseñor Raúl Vera, sino de cualquier persona.

“Con la desaparición envié un mensaje a Monseñor Raúl Vera y cuando supe del asesinato, lo hice nuevamente en nombre propio y de la diócesis”, aseveró.