El Pato Donald-Trump

“Si Donald Trump no hubiera nacido, Walt Disney lo hubiera inventado”, diría el clásico de las voces populares al referirse al locuaz, racista, misántropo de encubierta imposible, misógino baladrón y abierto enemigo  de México…

…Lo hubiera  creado como un pato llamado Donald, sujeto ridículo y extravagante, pero nunca como un ente de razón.

Ivana Trump-Pata Daisy-, sí que lo conoce, pues ha tenido que sufrir sus majaderías en público, lo que deja entrever que en lo privado sufre un infierno dantesco.

Para el resto de la humanidad y en el  mundo de los cómics, -Pato Donald-Trump es una dualidad inefable, o sea, que no se puede explicar con palabras.

Pobre mundo: el presidente de Estados Unidos, el país más poderoso, es un personaje que parece ser un invento de Walt Disney, lo que lo aleja de ser un político humanista y no es un chacoteo irresponsable de nuestra parte el colocarlo en el mundillo de la animalización. Sus desplantes soberbios y amenazantes para con un país vecino y socio principal comercial, como es México para los yanquis, lo pintan de pies a cabeza, pero insisto, su inefabilidad no nos permite explicarlo  con palabras, sólo con dibujos, tal como Walt Disney dio a conocer al Pato Donald el 9 de junio de 1934, cuando se exhibió por primera vez el cortometraje “La gallinita sabia”.

-Pato Donald- Trump, en su faceta de presidente de Estados Unidos, está obcecado en el proyecto del muro sobre la frontera con México “pagado por los mexicanos”. Este entrecomillado nos dice del nivel de estulticia del sujeto que inexplicablemente es presidente del país más poderoso del mundo.

En México hay mucha violencia por el narcotráfico, cierto, pero si no fueran los estadounidenses grandes consumidores de droga, en nuestro país el narcotráfico no fuera un peligro de seguridad nacional, sería una expresión delincuencial mínima y controlable, como lo fuera en los tiempos en que los gringos propiciaban la siembra de la marihuana para el consumo de sus soldados y marinos durante la II Guerra Mundial y las guerra de Corea y Vietnam.

Ellos fueron quienes solicitaron la siembra de la amapola en nuestras sierras cuando les urgía la morfina que paliara los dolores de sus heridos en el campo de batalla, lo que hace aún más intrincado el tema.

Ellos venden las armas y los proyectiles a los narcotraficantes mexicanos, y por esa doble moral algunos de los grupos delincuenciales están mejor armados que el Ejército y la Marina Armada de México.

Donald nos condena irresponsablemente, pero en su calidad de NO ente de razón tiene que ser real y verdadero y existir en el entendimiento. Tiene que dejar se pato para ser humano, o abandonar la presidencia, antes de que lo corran, pues el mundo no puede estar en un tris de la tragedia por un ánade que exonera del vientre cada vez que da un paso.