ACAPULCO, Gro., 4 de marzo de 2019.- Después de cuatro horas de bloqueo y diálogo con las fuerzas de seguridad, habitantes del poblado Xaltianguis impidieron el desarme de policías comunitarios de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG).

Como informó Quadratín, esta tarde inició una fuerte operación de seguridad en la que participaron marinos, policías federales, estatales y municipales, con el fin de desarmar a los comunitarios, tras los enfrentamientos del fin de semana que dejaron dos muertos y una herida.

Sin embargo, a la par, habitantes iniciaron un bloqueo a la carretera México-Acapulco, en apoyo a los integrantes de la UPOEG y advirtieron que no permitirían que los efectivos salieran del poblado.

Después de un intenso diálogo que incluyó discusiones, así como amenazas entre pobladores y reporteros que cubrían el hecho porque no querían que se les grabara, se acordó que los de la UPOEG continuarán encargados de la seguridad en Xaltianguis.

En entrevista, el comandante de la UPOEG Héctor Aguirre Jaime confirmó que se buscaba desarmarlo a él, así como decomisar otras 10 armas largas y 10 cortas, y que sólo se quedara un grupo a cargo, lo cual no fue aceptado.

Además, los efectivos de seguridad pedían la liberación de tres personas que la UPOEG tenía en reeducación desde hace mucho tiempo atrás, regida por los usos y costumbres, ya que son acusadas de los delitos de robo y de alterar el orden público.

Como parte del diálogo, se acordó organizar una reunión en las próximas semanas para definir las acciones para el regreso a clases y determinar si el gobierno se encargará de la seguridad en Xaltianguis.