CIUDAD DE MÉXICO, 13 de noviembre de 2017.- Al inaugurar el Sexto Foro Nacional Sumemos Causas por la Seguridad, Ciudadanos + Policías, el presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Luis Raúl González Pérez, señaló que no se puede seguir postergando la discusión de lo que pasa con las policías en México.

Las mejores policías, aquellas que son eficaces en el cumplimiento de su mandato y merecen la confianza y el apoyo social, funcionan a partir de tres bases fundamentales: un mandato claro, un sistema de carrera profesional con los derechos adecuados para la delicada función y múltiples mecanismos de control interno.

En el país, Luis Raúl González afirmó que ninguna de estas tres bases se encuentra establecidas o lo suficientemente a nivel federal, estatal o municipal, lo cual explica muchos de los problemas en la materia que se enfrentan y urge a la necesidad de atender sus causas.

“Recuperar la confianza de la sociedad en las instituciones requiere recuperar la confianza en las policías como el vínculo más evidente e inmediato con las personas, así como el primer eslabón indispensable para el debido cumplimiento y aplicación en la ley como base de la convivencia pacífica”, expresó el titular de la CNDH.

En su intervención en un evento organizado por Causa en Común, el Ombudsman nacional reiteró que incorporar a las Fuerzas Armadas a las labores de seguridad propiciaron que la discusión integral, objetiva, plural e informada sobre el modelo del Mando Policial que el país demanda permanezca como un pendiente en el Poder Legislativo desde hace varios años.

Desde el Alcázar del Castillo de Chapultepec donde se analiza la situación que guarda la Policía en México, González Pérez refirió que antes de emprender la reforma relativa a los policías civiles, se dio prioridad a la discusión de la Ley de Seguridad Interior que abriría la puerta para que la participación militar en la seguridad de las personas dejara de ser vista como un recurso provisional y extraordinario para ser una cuestión permanente y ordinaria, aunque ello implicara que en la práctica dejar de lado postulados como el artículo 21 constitucional.

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