Más allá del escándalo
Como siempre, las noticias son muchas, algunas han dejado de asombrarnos, otras más ya no nos preocupan tanto, pero no por eso dejan de ser graves. En estos días se publicaron los resultados de la prueba PISA realizada por la OCDE, y México no sale bien evaluado, pero todavía más, en aspectos como la lectura acumula retrocesos persistentes (caídas de 15 puntos por década). Esta tendencia decreciente es el reflejo de una dura realidad. Nuestra sociedad está dejando de leer cada año.
Frente a este escenario, ¿Qué significa que una sociedad gradualmente vaya dejando de leer? En principio una desconexión con la esencia misma del ser humano. La lectura es una habilidad desarrollada por la humanidad que demuestra capacidad cognitiva pues utilizamos la destreza de decodificar un código lingüístico que retiene información, ideas y pensamientos, y al mismo tiempo nos permite no solo nutrirnos de nuevos datos sino también contrastarlos con nuestras propias ideas y aspiraciones; al realizar esta práctica el individuo desarrolla mayores habilidades intelectuales, una comprensión más amplia del mundo que habita y por supuesto una genuina sensibilidad humana; y esta palabra no es menor, porque la condición humana tiene tres característica fundamentales: la capacidad de razonamiento, la autoconciencia y la utilización de un lenguaje. En los tres elementos que refuerzan la condición humana la lectura desempeña un papel importante, como una actividad que nos distingue de los demás animales. Es decir, hay muchas actividades que nos hacen esencialmente humanos, pelear no, evidentemente, pues esa práctica la compartimos con otras especies, pero leer, leer sí que es una condición exclusiva, una práctica que nos hace ser humanos.
Hay muchas referencias que nos convocan a la lectura. Borges decía que “somos lo que leemos”, y no le faltaba razón, somos nuestros actos, nuestras historias y aquello que aprendemos de los otros porque lo sabemos desde la lectura; y es que como sostiene Irene Vallejo "los libros nos enseñan a mirar más allá de nuestras fronteras y de nuestro tiempo, conectándonos con personas que vivieron hace miles de años." Pero además, leer no solamente nos permite conocer lo que otros pensaron, también nos permite pensar por nosotros mismos.
Entonces, el hecho de que una sociedad esté dejando de leer, significa que estamos presenciando un proceso de deshumanización, una condición en la que prescindimos de habilidades propias de nuestra condición humana.
En el diálogo Fedro, Platón presenta el famoso mito de Theuth, en el que el dios egipcio ofrece el gran invento de la escritura y la lectura; una innovación capaz de aumentar la sabiduría y la memoria de los seres humanos. Esta herramienta, dice Platón, puede desmontar a falsos sabios, porque leer no consiste en acumular información, significa, sobre todo, dialogar con las ideas, cuestionarlas, reinventarlas y convertirlas en conocimiento propio. Por eso, quizá por eso, Umberto Ecco sostuvo que al leer, uno puede tener también la oportunidad de vivir muchas vidas en lugar de una y no leer quizá, agregaría yo, representa no tener siquiera la oportunidad de comprender la propia.