Renunció Taddei
“La vida se nos va. Las ilusiones pasan. Como se va el dinero y la esperanza, pero aún tengo un amor dentro del alma…”.
1.- Así va esta estupenda canción del guerrerense Agustín Ramírez, que cantó mi padre y ahora yo, como homenaje a la vida y el adiós que se dará, porque así es el ciclo de los humanos y los seres vivientes: animales, plantas, el mismo planeta tierra que algún día desaparecerá.
¿Y por qué la canción?, Porque a los 74 años, ya los tiempos son muy cortos, los planes se reducen a hoy, sólo hoy, como bien dicen los alcohólicos anónimos. Ya no piensa uno para mas allá de mañana.
2.-Cuando empecé a militar en un partido, en el PCM, en 1968 contra el partido hegemónico; contra el partido de Estado como era el PRI; por las libertades y la democracia, podía decir a mis 17 años: hay tiempo para lograrlo. Y así fue, después de 32 años se logró la alternancia y se inició la transición tan deseada por los mexicanos, hubo pluralismo y libertades, hasta que en 2018, la autocracia, por medio de esas libertades, llegó al poder el cual ahora quieren perpetuar cambiando la Constitución y las leyes a su favor para que siempre gane, el partido Morena, disculpen pero escupen al cielo, porque habrá el día de la liberación por medio del voto.
A los 74 ya no podemos decir que hay tiempo, pero si lo hay para que día a día se siga, ¡otra vez! luchando por restaurar la república federal, la división de los poderes Legislativo, Judicial y Ejecutivo; los estados libres y soberanos; municipios libres y respeto al pluralismo y las libertades. En contra del gobierno de los narcos que dominan más de la mitad del territorio mexicano.
Nada fácil ha sido luchar, ahora hasta persecución legal para que me calme, pero como voy a hacerlo, si ya no tengo tiempo, para esperar, para ver cómo se destruye el huevo de la autocracia. Espero que no continúen buscando glándulas mamarias a las culebras para perjudicarme más.
Tengo la ventaja de que la actual coyuntura social-política puede ser positiva por la descomposición del sistema político y del partido mayoritario en plena confrontación interna, facilita la posibilidad de frenarlos en las elecciones del 2027 y así avanzar para que, en el 2030, se les derrote y salgan de Palacio Nacional si hay plena unidad de los demócratas y libertarios. El 2030 aun, creo, si lo puedo llegar a ver y poner mi grano de lucha.
Y claro tomar en cuenta la política de Donald Trump que tiene al gobierno mexicano como atrapado por los terroristas que son los carteles. La historia al revés, los polkos son los del gobierno y los libertarios son perseguidos acusándolos de entregarse a Trump.
Para mí el reencontrar a Juan Álvarez, Florencio Villareal, Diego Álvarez, Eligio Romero, Trinidad Gómez y el poblano Ignacio Comonfort, fue como decirme que ya antes, en el siglo XIX, con el Plan de Ayutla que venció al gobierno autócrata de Santa Ana y reinstauró la república federal, con sus estados unidos por un pacto entre todos de ser Estados Unidos Mexicanos.
Claro que me inspira Juan Álvarez, el fundador y primer gobernador del estado, que le denominó Guerrero, en honor al padre de la independencia Vicente Ramon.
“La vida se nos va…” y estoy en un partido que lucha por su legalidad : SomosMx, De seguro que este partido que estamos construyendo, será con el que camine y que escogí en el último tramo de vida y lo quiero hacer en mi tierra, regresar a mis orígenes físicos y políticos; a mi añorada montaña “roja”, que tanto me inspiro con Othón Salazar Ramírez para luchar y construir el poder popular como lo hicimos en 1978 y volver a enarbolar un nuevo PLAN DE AYUTLA, para que por los votos, restauremos a la república federal y las libertades.
Y TERMINO CON CIERTA ESPERANZA, “…PERO AUN TENGO UN AMOR DENTRO DEL ALMA…”