IGUALA, Gro. 18 de diciembre de 2014.- Aproximadamente a las 16:30 horas, los padres de los estudiantes desaparecidos de la Normal Rural de Auotzinapa liberaron la entrada principal del 27 batallón de infantería, en Iguala de la Independencia, y aunque la protesta de los jefes de familia generó malestar entre los soldados, estos no se movieron de sus puestos por casi 5 horas mientras lanzaban consignas en contra de los elementos castreneses.

 

Según El Universal, los padres arribaron al cuartel cerca de las 13:00 horas, equipados únicamente con fotografías ampliadas de sus hijos y liderados por su representante legal, Vidulfo Rosales, para exigir la presentación con vida de los estudiantes desaparecidos.

 

Aproximadamente a las 15:00, reporteros de la cadena Televisa se aprestaron al lugar para recaudar testimonios periodísticos, no obstante, los familiares de los deudos de Ayotzinapa se mostraron una actitud adversa: “¡Prensa vendida! ¡Váyanse de aquí! ¡Putos culeros”, increpaban al unísono, provocando que los elementos castrenses salieran de sus cuarteles para dialogar con la turba embravecida

 

“¡Fuera militares! Regrésennos a nuestros hijos con vida” fue la única respuesta obtenida, por lo que no hubo posibilidad de acuerdos en ningún rubro.

 

Y es que los padres de familia aseguran que los elementos del 27 batallón “no hicieron nada para evitar los ataques” perpetrados por la Policía Preventiva Municipal la noche del 26 de septiembre. Esa noche, alumnos de primer y segundo grado de la Normal Rural de Ayotzinapa fueron atacados a poca distancia del cuartel militar, las agresiones fueron cometidas por policías preventivos y supuestos sicarios del grupo del crimen organizado denominado como Guerreros Unidos.

 

En ese sentido, los familiares demandan que se permita una revisión del cuartel, pues aseguran que los desaparecidos fueron llevados al destacamento antes de que los entregaran a los pistoleros de Guerreros Unidos. Asimismo, sostienen que la omisión en que incurrió la milicia durante la noche del 26 de septiembre “no puede entenderse más que como una actitud permisiva, que raya en la complicidad”.

 

Ya cayendo el sol, los padres de familia se retiraron del lugar para subirse a sus autobuses y regresar a la normal rural “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa sin mayores complicaciones.

 

Con información de Uriel Sánchez, Milenio, Animal PolíticoEl Universal