ACAPULCO, Gro., 6 de marzo de 2019.- La alcaldesa Adela Román Ocampo justificó que el desarme de policías comunitarios de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) en Xaltianguis estuvo “fuera de nuestro alcance”, y aunque dijo que sólo una minoría de la población impidió esto, son más quienes demandan su salida.

Como informó Quadratín, este lunes marinos, policías federales, estatales y municipales desplegaron una fuerte operación de seguridad para desarmar a integrantes de la UPOEG en Xaltianguis, tras los enfrentamientos del fin de semana que dejaron dos muertos y una herida. No obstante, la población bloqueó la carretera y retuvo a los efectivos, con lo cual impidieron que despojaran de sus armas a los comunitarios.

Entrevistada al respecto, después de acudir a la inauguración de los foros temáticos para el Plan Nacional de Desarrollo en el Centro de Convenciones, Román Ocampo consideró que no fue un frustrado desarme, pero como autoridad hablará con los habitantes que están a favor y en contra de la comunitaria, “están pidiendo de parte de varias personas que estemos en Xaltianguis y próximamente estaremos por allá, les vamos a invitar porque queremos escuchar a un grupo y a otro, pero sobre todo nos interesa escuchar a la población”.

Al ser cuestionada sobre si era viable la presencia de los comunitarios en esa comunidad, la alcaldesa sostuvo que desde hace varios meses la población acordó en asamblea la salida de la UPOEG, por lo cual insistió que fue una minoría, quien impidió el desarme, ya que no tomaron en cuenta los acuerdos, porque la mayoría pide que sea la Marina y demás dependencias de seguridad las que se encarguen de la seguridad.

 Indicó que entablará un diálogo y que el desarme dependerá de la voluntad que ellos tengan y de la exigencia de los mismos habitantes. “Lo que pude entender es que ya no quieren a ninguno de los dos grupos en esas condiciones, al principio los protegieron, los ayudaron, pero nos comentan que cayeron en exceso uno y otro grupo”, concluyó.