CHILPANCINGO, Gro., 10 de junio de 2018.-Unos 300 católicos marcharon este domingo por las calles de la ciudad para pedir paz y por las personas que han sido víctimas de desaparición, secuestros y asesinatos a manos de la delincuencia organizada.

Los feligreses, convocados por la Diócesis Chipancingo-Chilapa, marcharon en silencio pero con mantas y pancartas en las que se leyó: “Todos unidos por el dolor que sufrimos pedimos y construimos la paz con misericordia”, así como dibujos de la paloma de la paz.

Previo a la marcha, en la glorieta de Las Banderas, a pocos metros donde fue asesinada una joven por la mañana, los asistentes entonaron canciones cristianas y oraron por la paz y la seguridad en el estado y el país.

En sus oraciones también pidieron por la conversión de aquellos que se dedican a delinquir e hicieron un llamado a perdonar.

La marcha avanzó rumbo al Zócalo para culminar en la plaza cívica Primer Congreso de Anáhuac, donde los líderes religiosos llamaron a la sociedad en general a levantar la voz por todas las víctimas y a no esperar a que les arrebaten un familiar para solidarizarse.

A su llegada al Zócalo los participantes agradecieron la asistencia y exhortaron a no bajar la guardia y a estar pendientes de todas las familias que necesiten un abrazo o una mano para salir adelante.

Entre los asistentes había familiares de desaparecidos quienes sin formar parte de alguna organización se han dedicado a la búsqueda de sus seres queridos.