CHILPANCINGO, Gro., 31 de octubre de 2016.- Poco más de 30 mil personas visitarán a sus fieles difuntos de la capital del estado, informó el administrador del Panteón Central, Gilberto García Gaspar, quien también afirmó que los dos panteones se encuentran totalmente saturados y que por este motivo muchos difuntos tienen que ser incinerados.

El administrador indicó que en el Panteón Central se les da sepultura únicamente a los difuntos que ya habían comprado un predio con anterioridad y que incluso, algunos familiares deciden enterrar a sus muertos unos encima de otros, debido a que ya no hay lotes en venta.

Lo mismo sucede en el panteón que se ubica sobre la carretera federal México-Acapulco, en la colonia Lázaro Cárdenas, al norte de Chilpancingo, el cual, al inicio del proyecto, estimaba una capacidad máxima de 5 mil difuntos, sin embargo este se saturó y ahora alberga a más de 6 mil.

García Gaspar mencionó que ya está en función el panteón particular La Paz en la colonia Rosario Ibarra, donde cuesta entre 30 mil y 40 mil pesos cada entierro, pero representa otra opción para poder sepultar a los difuntos en la capital.

Aseguró que personal de Protección Civil municipal y agentes policiacos ya se encuentran presentes en ambos panteones por cualquier situación que se pueda presentar, para que la gente pueda asistir a visitar a sus familiares fallecidos mañana martes 1 y el miércoles 2 de noviembre.

En cuanto al costo de las flores que se ofrecen afuera de los cementerios, dijo que estos tendrán que ser regulados por gobernación municipal para que no se abuse del consumidor.

En el interior del panteón se pudo apreciar que algunas tumbas están siendo restauradas y pintadas, mientras otras se encuentran en total abandono.