ACAPULCO, Gro., 3 de septiembre de 2015.- Para las más de 35 mil familias damnificadas por la inundación de sus viviendas por los huracanes Ingrid y Manuel el 16 de septiembre de 2013 en Acapulco, el Plan Nuevo Guerrero consistió en pintarles los muros y cambiarles las puertas de sus casas.

De esa manera el Infonavit intenta evadir 27 demandas penales que interpusieron contra el organismo y las constructoras que les vendieron casas en zona de humedales, señaló Arturo Flores Mercado, uno de los afectados.

Miembros de la Coalición de Afectados de la Zona Diamante que comprende los fraccionamientos Luis Donaldo Colosio, CECSA 1, Villas Paraíso, Rinconada, La Ceiba y la colonia Frente Nacional, en conferencia de prensa denunciaron que a dos años de la tragedia y pese a las promesas que en ese momento les hizo el presidente Enrique Peña Nieto en persona, no han tenido respuesta en su demanda de que se les paguen sus casas para irse a vivir a una zona que no se inunde.

“Hubo una promesa de Enrique Peña Nieto que llegó, estuvo con nosotros, se dio cuenta de la problemática y ahí mismo se comprometió a ayudarnos a mandar todo el apoyo para nuestras viviendas, inclusive hasta hacer una investigación profunda para dar con los responsables que han autorizado el cambio de uso de suelo. De todas las promesas que nos hizo el señor presidente de la República, que avalamos nosotros por estar presentes, no se ha cumplido nada en absoluto”, dijo Flores Mercado, quien es presidente de la Coalición.

La reconstrucción con una inversión de 37 mil millones de pesos anunciada con bombo y platillo por el gobierno federal con el nombre de Plan Nuevo Guerrero fue una simulación.

“Llegó Sedesol, dice la señora (Rosario Robles) Berlanga, yo ya agarré, yo ya les limpié, les lavé el lodito y hasta ahí ya terminó mi chamba”. Cuando los muros de las viviendas están afectados por ocho días de inundación, aseguró.

Ante esta situación interpusieron 27 demandas penales luego de lo cual el Infonavit “anduvo regalando puertas y pintando las paredes para que en las inspecciones que se realizan no se vean las afectaciones”.

Por su parte el tesorero de la coalición, Javier Dorantes García, dijo que los damnificados siguen pagando sus respectivos créditos de vivienda y hay quienes aún adeudan hasta medio millón de pesos por ser financiamientos a más de 30 años y además basados en salarios mínimos por lo que el monto incrementa cada año.

Los afectados demandan que se les paguen sus viviendas para comprar en otras zonas de menor riesgo, pues el aviso meteorológico de que se formaron cuatro ciclones en el Océano Pacifico les ha causado el temor de volver a sufrir daños y pérdida de su patrimonio familiar.