La importancia de la mujer en el devenir de la historia de la humanidad es determinante, indiscutible e irremplazable.

La movilización nacional #El 9 NadieSeMueve, es el llamado a !No más violencia. Alto al Feminicidio y No más Acoso a las mujeres! -que en lo personal simpatizo- iniciando con las mujeres que integran mi familia, entorno laboral y amistades, en su libre determinación de manifestarse o no.

Con este llamado, las mujeres  mexicanas se suman a otros paros y huelgas que en distintas partes del mundo hicieron historia, como en Finlandia, Polonia, Argentina y los Estados Unidos, entre otros países. La coreografía”El violador eres tú”, retumbó a nivel internacional como preámbulo de lo que hoy podría ser: #ElDíaDeLaMujerMexicana.

El llamado a parar el 9 de marzo ha hecho eco en diversos sectores que se han sumado de manera favorable a este movimiento de mujeres que nada tiene de político y sí mucho de concientización a lo que estamos viviendo como sociedad con la violencia de género. El movimiento no debe ser  pasajero ni oportunista. La ausencia de las mujeres en sus trabajos, en la escuela y en sus labores cotidianas debe de ser la oportunidad de diálogo y el comienzo para mover las estructuras que permitan una sociedad más armónica y equitativa entre hombres y mujeres. 

Estoy de acuerdo con las mujeres que en México suman la mitad de la población y que su participación es vital para la armonía de las familias y el éxito de las empresas. Es innegable que las mujeres no tienen las mismas oportunidades de trabajo y la misma remuneración en todas las actividades en las que participan.

También es cierto que las mujeres sufren de violencia de género, violencia intrafamiliar, abuso sexual, violaciones, feminicidios y todo tipo de actos en su contra.

Considero correcto que las mujeres protesten por sus sufrimientos y por las necesidades no atendidas en términos de seguridad y oportunidades para su desarrollo personal y profesional, por parte del gobierno y las diversas autoridades que tienen la responsabilidad de ejercer el Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial para dar una mejor vida a todas las mujeres; ya que, considero que todos los días deben ser de equidad y respeto a las mujeres, porque ¡con ellas, todo y sin ellas, nada!

Como siempre, usted tiene la mejor opinión.