ZITLALA, Gro., 5 de marzo de 2019.- Es martes de carnaval y la plaza pública del municipio de Zitlala, región Centro de Guerrero, se convirtió en una zona de combate. La tradicional pelea de los Xochimilcas, una pelea a puño limpio revivió con poca asistencia de espectadores y contendientes, debido a la violencia que se vive desde hace cuatro años.

Esta ancestral pelea que se da entre dos contendientes hasta desangrar ha disminuido en los últimos años, la razón, violencia e inseguridad.

De acuerdo con los cronistas locales, la pelea de los Xochimilcas glorifica el triunfo que tuvieron culturas prehispánicas de los indígenas lugareños, contra los mexicas que llegaban a cobrar tributo y raptaban a las mujeres, por eso es que los peleadores hombres visten faldas y blusas típicas de Zitlala y Acatlán.

Esta fiesta popular se ha visto truncada por la violencia; en la edición 2019 fueron pocos los Xochimilcas de la comunidad de Tlaltempanapa que se presentaron; en este poblado ubicado a 20 minutos de Zitlala, más de 70 familias se vieron obligadas a emigrar al municipio de Copalillo porque fueron amenazadas por grupos criminales.

La disputa de los grupos antagónicos inició en Zitlala en 2015, y ha opacado la pelea de los Xochimilcas; este año, el evento se realizó nuevamente bajo el resguardo de policías estatales y militares.