ACAPULCO, Gro., 18 de noviembre de 2018.- El arzobispo Leopoldo González González dijo orar por el regreso de la paz a la Sierra, tras los hechos violentos que han provocado el desplazamiento de familias en el municipio de Leonardo Bravo (Chichihualco), quienes ahora pretenden regresar a sus comunidades.

Durante su conferencia semanal en la Catedral Nuestra Señora de la Soledad, el prelado católico expresó que “nos duelen las dificultades y riesgos que enfrentan para retornar a sus hogares” y pidió a Dios iluminar a las autoridades para que puedan encontrar, ante esa situación, una manera prudente y sabía para resolver el problema de la inseguridad en la región.

Asimismo reiteró su llamado a los grupos en pugna para que entren en razón y ya no sigan sembrando tanto sufrimiento, “el camino de la violencia siembra muerte y hambre para todos, también para los implicados en los intereses que persiguen y para quienes no tienen ninguna relación con esos asuntos, para todos es amenaza de muerte”.

Consideró que el desplazamiento de las familias ante la violencia desatada en la Sierra, significa “un dolor grande para nuestro estado”, ante lo cual expresó su cercanía.

Del Plan Nacional de Paz y Seguridad que presentó el presidente electo Andrés Manuel López Obrador, el arzobispo dijo que hasta el momento no ha podido leerlo, pero ha escuchado comentarios de que no se pretende militar las calles de México, “algo que es básico para nuestro andar, es el poder confiar en la palabra que se nos diga, que sea una palabra de verdad”.

Por otra parte, de las declaraciones de la alcaldesa Adela Román Ocampo, quien denunció atentados contra las instalaciones de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA), Leopoldo González indicó que se requiere urgente una solución al conflicto y propuso no sólo evaluar a los policías, sino a los servidores públicos.