CHILPANCINGO, Gro., 31 de octubre de 2019.- El obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza aseguró que le pidió al Papa Francisco declarar a Guerrero como un estado de emergencia, ante las desapariciones y la violencia que se vive,  y de ser declarado así, significaría un acto de justicia para las familias de las víctimas.

Lo anterior, lo declaró el obispo al terminar la presentación del libro Guerrero 2011: Paradigma e Incertidumbre de Salvador Hernández Jacinto, acto que se desarrolló en una sala del museo Regional en Chilpancingo, donde participó como comentarista.

Rangel Mendoza dijo que en días pasados acudió a Roma, con motivo de la formación de los sacerdotes y, en esa sede central de la Iglesia católica se reunió con el Sumo Pontífice para dialogar sobre el problema de violencia en Guerrero.

“Yo simplemente le dije que rezara por Guerrero, que rezara por nosotros y me dijo que nos iba a tener muy presente (…) y si en Guerrero se lograra que fuera declarado como un estado de emergencia, yo creo que sería un acto de justicia”, sostuvo.

Por otra parte, el obispo opinó sobre la declaración del general Carlos Gaytan Ochoa, quien en una carta pública afirmó que “en México la sociedad está polarizada políticamente porque la ideología dominante se basa en corrientes pretendidamente de izquierda que acumularon durante años gran resentimiento”.

A lo que Salvador Rangel respondió que “eso es una realidad, siempre hay lucha de poderes” y que es lógico de que los que fueron desplazados en el actual gobierno, van a seguir luchando, “van a seguir esforzándose a nivel político y económico, porque son personas que de alguna manera se han lesionado sus intereses”.