CHILAPA, Gro., 19 de febrero de 2020.- El obispo de la Diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza, ofreció este miércoles una misa en la comunidad indígena Alcozacán de este municipio, por los 10 músicos que fueron asesinados el pasado 17 de enero.

En la iglesia en honor a San Marcos, el obispo encabezó la ceremonia junto con párrocos de Chilapa y José Joaquín dé Herrera, con la asistencia de familiares de las víctimas y funcionarios municipales.

En su mensaje, Rangel Mendoza llamó a las autoridades de los tres órdenes de gobierno a hacer  justicia para los deudos, y pidió que transformen la muerte de los 10 indígenas en una oportunidad para voltear a ver estas tierras y dar una solución global a la pobreza y rezago social en la localidad.

Insistió en que el crimen, el cual consideró un sacrificio, no quede infecundo y ayude a que resurja la paz, la tranquilidad y la concordia.

A los asistentes pidió que luchen por la dignidad humana y la vida, y urgió a que los sentimientos de rencor, odio y venganza no provoquen más tragedias.