IGUALA, Gro., 7 de febrero de 2019.- Previo a la llegada del presidente de la República Andrés Manuel López Obrador, al menos cinco protestas lo esperaban en la caseta 3 de la vía Iguala-Cuernavaca para entregarle escritos de sus peticiones; entre estas resaltó la de familiares y amigos del ex presidente municipal de Iguala, José Luis Abarca Velázquez, y su esposa María de los Ángeles Pineda, quienes se refirieron a ellos como presos políticos.

Fue al menos un centenar de personas que de desplegó con lonas y cartulinas en las que demandaban la libertad del ex alcalde, preso desde hace más de cuatro años, implicado en la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos en septiembre de 2014.

En la protesta estaba la hija del ex alcalde perredista, Yazareth Liz Abarca Pineda, quien consideró que su familia fue víctima de una injusticia, además de que se le violaron sus derechos humanos, el debido proceso, y se les han negado amparos solicitados.

Explicó que no buscan ningún beneficio o privilegio, sólo que se revise su caso a profundidad, y que la familia tenga la certeza de que hay justicia.

“Mi familia, mis padres, somos personas honorables, de verdad son personas de grandes valores, todos nos conocen, ellos jamás le harían daño a nadie”, dijo.

Informó que tras el caso su familia ha sufrido ataques discriminatorios y de criminalización, lo que les ha impedido hacer sus vidas normales, aunque también ha habido personas de quienes han recibido apoyo y solidaridad.

También celebró la creación de la Comisión Especial para el Caso Ayotzinapa pues con ello, dijo, se sabrá la verdad.

Cuando el presidente cruzó por la caseta, en medio del tumulto de manifestantes lograron entregar un documento.

Entre las protestas estuvieron jubilados y pensionados de los municipios de la zona Norte, quienes reclamaron el pago del seguro de retiro y de la Cesantía en Edad Avanzada, además denunciaron una serie de irregularidades al interior de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG).

También estaban trabajadores de Vectores de la Secretaría de Salud, quienes pedían en sus pancartas que dé fin al huachicoleo al interior de esa dependencia, pues de 50 litros de gasolina que les destinan, les llegan menos de 20, además de moches a los viáticos y uniformes.

Asimismo se manifestaron familiares del ex presidente municipal de Cocula, César Miguel Peñaloza Santana, quien fue detenido en 2015 por autoridades federales.

Un grupo de ex policías del estado, que fueron despedidos el 31 de mayo de 2017 por el entonces titular de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Guerrero, Pedro Almazán Cervantes, también acudió a pedir la intervención para que el gobierno estatal cumpla con las sentencias de juzgados federales y sean reinstalados en el cargo.

En la protesta masiva estuvieron habitantes de Buenavista de Cuéllar y localidades cercanas a la caseta, quienes piden el paso libre por esa vía que utilizan para sus actividades cotidianas, pues dijeron que fue pagada con recursos de ellos.

También se observaron habitantes desplazados de Tlaltempanapa, Zitlala, mismos que llevan dos meses fuera de sus viviendas por la violencia.

De igual manera, un centenar de afectadas del programa de estancias infantiles, de diferentes regiones del estado se manifestaron ante el presidente, inconformes porque las reglas de operación cambiarán y, dijeron, les afectará al igual que a los padres de familia.

A su paso, el presidente no se detuvo por completo, pero a su paso a baja velocidad recibió la decena de documentos de los manifestantes; algunos de ellos celebraron a gritos el poder entregar su petición.