ATOYAC DE ÁLVAREZ, Gro., 12 de agosto de 2016.-Organizaciones productoras de café y autoridades ejidales de este municipio pidieron que con la reciente creación del Plan Integral de Atención al Café (PIAC), operado por la Sagarpa sea para reactivar la cafeticultura y que los paquetes sean entregados de forma equitativa.

Lo anterior,  luego de que este jueves el presidente de la Asociación Representativa de Ejidos y Comunidades Víctimas de Violación de Derechos Humanos y Grupos Vulnerables, Enrique Acosta Gómez hizo entrega de paquetes para viveros de café y de esta forma impulsar la cafeticultura.

Indicó que con la reciente visita del gobernador Héctor Astudillo Flores y el secretario de la Sagarpa, José Eduardo Calzada Rovirosa a este municipio, se esperaba una postura y su propuesta era que se atienda de manera integral al sector cafetalero.

Acosta Gómez señaló que la producción del café era una importante fuente de ingreso para los habitantes de la sierra de Atoyac y la región de La Montaña, y que la entidad llegó a ocupar el cuarto lugar nacional en producción, “con lo que se mantenía un equilibrio económico, ecológico y social en las comunidades marginadas”.

Aseguró que con el cambio de las políticas públicas y la desaparición del Instituto Mexicano del Café (Inmecafe), “los productores quedamos a la deriva, y en la actualidad es un panorama desolador donde la producción cayó a los niveles más bajos”.

En el acto donde estuvo el jefe de distrito de la Sagarpa, Isaías Gómez Osuna y el coordinador de Desarrollo Rural municipal, Federico Lorenzana, los productores expusieron que debe haber una depuración del padrón para acceder a proyectos de diversificación productiva.

Exigieron que con la reducción del techo financiero en los proyectos considerados por el PIAC, “que se reconozcan los presupuestos iniciales, ya que más del 50 por ciento de las plantas a producir se echarán a perder”.

Advirtieron que con el recorte al presupuesto de los viveros, se afectará gravemente a la producción, que sólo será de mil 500 hectáreas en la entidad, de las casi 60 mil en todo el país, por lo que Guerrero está marginado.