Reconoce Abelina solidaridad que sostuvo a Acapulco tras impacto de Otis
ACAPULCO, Gro., 25 de octubre de 2026.- Feligreses y devotos de San Judas Tadeo encabezaron una procesión este domingo sobre la avenida Costera Miguel Alemán, desde el Zócalo a la parroquia de Covadonga y San Judas Tadeo, para recordar a las víctimas del huracán Otis a tres años de la devastación y para pedir por la paz en Acapulco.
En el contingente participan unas 700 personas vestidas de color verde y blanco, colores que porta el santo del Barrio de Tambuco, donde se erige su parroquia, a unos metros de la tradicional playa Caletilla.
Encabezan el contingente dos figuras monumentales del santo y siguen en caravana, tlacoloreros, monaguillos y los feligreses con efigies de diferentes tamaños cargando.
El párroco Marco Antonio Manuel Galeana Olea informó que durante la procesión y la misa programada en el barrio de Tambuco se elevarían oraciones por quienes murieron durante el huracán, por sus familias y para pedir que una tragedia de esa magnitud no vuelva a afectar al puerto.
“Vamos con mucha alegría, los devotos, feligreses de San Judas, pidiendo en esta procesión por la paz”, expresó durante el recorrido acompañado por imágenes monumentales del santo.
El sacerdote señaló que además de orar, la Iglesia debe participar en acciones que ayuden a fomentar la paz y a reconstruir el tejido social frente a la violencia y la inseguridad.
Galeana Olea sostuvo que la construcción de la paz no corresponde a una sola persona o institución, sino que requiere la participación conjunta de la sociedad.
“El tema de la paz no es algo que le corresponde sólo a una persona. Tiene que ser un trabajo colectivo de toda la sociedad”, afirmó.
Al referirse a las consecuencias del huracán Otis, el párroco destacó la solidaridad que surgió en Acapulco y la ayuda que llegó desde distintas partes del país y del mundo.
Señaló que esa experiencia también modificó la manera en que habitantes del puerto enfrentan las amenazas naturales, estableciendo mayor conciencia sobre la prevención y la necesidad de prepararse ante posibles emergencias.
“Nunca quisiéramos volver a vivir otra devastación como la que sufrimos con el huracán Otis, pero de lo malo siempre hay que sacar cosas buenas, y lo bueno que podemos rescatar es la solidaridad de tanta gente que se unió después del huracán”, expresó.
El sacerdote llamó a mantener esa preparación y a responder de manera solidaria cuando otras personas enfrenten situaciones de necesidad.
La procesión forma parte de las actividades previas a la celebración de San Judas Tadeo, cuya fiesta será el 28 de octubre, con misas cada dos horas desde las cinco de la mañana y hasta las nueve de la noche en la parroquia de Covadonga y San Judas Tadeo.