CIUDAD DE MÉXICO, 21 de abril de 2018.- A los garroteros de La Máquina les derrumbarán su estadio, pero no sus sueños.

Y aquí están todos para el último adiós al Azul. Y están firmes, fuertes, sin desteñirse.

Lleno total en el embudo de la colonia Ciudad de los Deportes. Pita la sirena ferrocarrilera. Va y viene la ola.

Ondean las banderas azules. Se ponen todos de pie: “¡olé, olé, olé… cada día te quiero más… olé, olé, olé… yo soy celeste, y mis sentimientos no morirán..!”.

Sigue pitando La Máquina. La piel arde de tan china que está.

Y también se agitan los pañuelos blancos para armonizar con el fondo azul.

Es el adiós al Azul.

Un gran adiós, con victoria escueta de 2-0 contra Morelia que no refleja la intensidad del partido, pero sí es una imborrable y merecida despedida de este gran inmueble.

Pronto será historia el Azul. Desaparecerá. Mas La Máquina no dejará de pitar, de ensordecer con su fiel público que la acompañará a donde le depare el destino…

¡Larga vida Cruz Azul..!