ACAPULCO, Gro., 3 de mayo de 2019.- Desde temprana hora, los trabajadores de la construcción comenzaron a festejar su día tronando cohetes y colocando en lo más alto de las obras, cruces de madera y papel crepé, para agradecer por los trabajos que han tenido durante el año.

El 3 de mayo se celebra en el país la fiesta de la Santa Cruz, un festejo con significado religioso, que también se ha establecido como el Día del Albañil, aunque desde hace años, esta fecha se tornó diferente, ya que no hay tantas fiestas, pues los contratistas, arquitectos o ingenieros prefieren darles un descanso, en lugar de gastar en comida, música y bebida.

En un recorrido, Quadratín constató que pocas obras sí trabajaron y de ellas un grupo menor festejó el día, tal es el caso de una ubicada en la calle La Nao del fraccionamiento Magallanes, donde unos 30 trabajadores decidieron concluir sus trabajos a la 1 de la tarde, darse un baño rápido con agua de los tambos y comenzar el festejo.

En la parte de abajo de la obra, que más adelante se convertirá en un edificio de departamentos, esperaban a los albañiles tres tambos llenos de cervezas y refrescos. La comida fue una barbacoa de chivo, consomé, salsa y tortillas, cortesía de los encargados de la obra. La música quedó pendiente, y sólo una bocina sonó a lo lejos.

Contentos por su celebración, los trabajadores de la construcción improvisaron con cubetas y madera, mesas para poder degustar sus platillos, contentos además porque su día cayó en fin de semana y a un día de cobrar por sus días trabajados. “Vieja llegaré tarde o no voy a llegar”, fue la expresión de uno de ellos.