ACAPULCO, Gro., 17 de mayo de 2017.- Esposas y familiares de los policías detenidos de Zihuatanejo acudieron a las instalaciones de la subdelegación de la Procuraduría General de la República (PGR), en este puerto, para conocer la situación legal y el estado de salud de los agentes.

En entrevista, Indalencia Muñoz, esposa de uno de los detenidos, denunció que los policías no cuentan con un abogado de oficio y que desde el momento de su detención, incluido el traslado y la estadía en las instalaciones de la Fiscalía Regional y subdelegación de la PGR, no ha habido acompañamiento de personal de Derechos Humanos.

“Lo único que nosotros sabemos es que no les han dado ningún abogado de oficio, se les ha negado, no tienen garantías allá adentro. Según manifiestan que el gobierno de Zihuatanejo lo tienen que mandar, tampoco en ningún momento han estado gente de los Derechos Humanos”, dijo.

“No sabemos cómo están, si ya comieron. Hay muchas personas que son diabéticas, hipertensas y sufren de la presión, no sabemos si los están atendiendo y no traen sus medicamentos”, indicó.

Las mujeres que se encontraban afuera de la dependencia, mostraban un semblante de desesperación y preocupación por sus familiares.

“Estamos desesperadas, queremos saber cómo están, pero no nos dicen nada las autoridades, nos mandaron a este lado porque nos dijeron que estaban aquí, no nos han asegurado nada, ni el acceso a una persona para confirmar si están ahí”, mencionó.

Indalencia Muñoz afirmó que su esposo tiene 27 años como servidor público, también dijo que cuando él fue detenido y trasladado estaba laborando dentro de la corporación.

“Al parecer no se les ha comprobado nada de su relación (con grupos delictivos), también nosotros queremos saber eso, que nos aclaren, que nos expliquen porque se los trajeron, son seres humanos, no animales y mucho menos delincuentes”, señaló.

Desde muy temprano, unas 40 mujeres viajaron a Acapulco en un autobús que les facilitó el gobierno de Zihuatanejo. El grupo se dividió para que unas acudieran a la Fiscalía General del Estado, ubicado en la colonia Progreso, y otras en la subdelegación de la PGR, en el fraccionamiento Marroquín.