CHILPANCINGO, Gro., 29 de mayo de 2019.- Ante la inacción del Mecanismo de Protección a Periodistas del gobierno federal, los reporteros Bernardo Torres Morales y Juan Blanco Alejo interpusieron una denuncia ante la Fiscalía General de la República (FGR) por el robo a mano armada del que fueron objeto en pleno Centro de esta ciudad capital.

El robo a los comunicadores se registró a la 1 de la madrugada del 15 de mayo al exterior de la casa de Bernardo Torres, tras regresar de Iguala por su cobertura al inicio la Brigada de Búsqueda de los padres de los 43 estudiantes desaparecidos de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa.

Tras los hechos, fueron contactados por el Mecanismo y por la organización defensora Artículo 19, sin embargo a la fecha no han recibido una respuesta.

Los reporteros consideraron necesario acudir directamente a la Fiscalía General de la República (FGR) por las características del aparente asalto, pues de acuerdo con lo declarado, los asaltantes exigieron que les entregaran los teléfonos celulares, los obligaron a desbloquearlos y con insistencia pedían sus nombres completos y de dónde eran originarios, lo cual fue evadido responder.

“Por espacio de 10 minutos nos interrogaron, y al final nos pidieron las carteras y objetos que llevábamos en las bolsas de los pantalones, de manera extraña, no revisaron mi mochila, donde llevaba otros objetos de valor, y centraron su atención a los teléfonos y nuestras identificaciones personales”, dice la declaración.

Este mismo miércoles la denuncia fue ratificada en la FGR; los reporteros fueron acompañados por compañeros de otros medios de comunicación.

Además de que les quitaron sus pertenencias, los reporteros fueron amenazados y de manera textual les dijeron “no vayan a abrir la boca, porque los tenemos ubicados y vamos a regresar”.

En días posteriores, los reporteros detectaron intentos de ingreso a sus redes sociales y otras cuentas que utilizaban en sus teléfonos, a pesar de que ya uno de los números había sido dado de baja. En dichos intentos aparecía una dirección ubicada en el municipio de Temixco, Morelos y otra en Toluca, Estado de México.