Guerrero: emplazan al Gobierno a hallar a los 8 privados de la libertad
ACAPULCO, Gro., 9 de noviembre de 2025.- El crítico de cine acapulqueño Edgar Rubio Hernández, radicado en Bruselas, Bélgica, fue nombrado presidente del jurado ecuménico del Festival Internacional de Cine de Mannheim-Heidelberg, el segundo más antiguo de Alemania, fundado en 1952, en el que han debutado cineastas como Wim Wenders, François Truffaut y Thomas Vinterberg.
Rubio, quien en 2024 formó parte del jurado ecuménico en la 77 edición del Festival de Cannes, explicó en entrevista con Quadratín Guerrero, que el certamen alemán mantiene su vocación de promover el cine de contemplación y dar visibilidad a las primeras y segundas obras de realizadores jóvenes de todo el mundo.
“Este año (el jurado) lo integramos tres especialistas de distintas disciplinas. Me toca presidir y nuestro compromiso es reconocer las películas que conjugan excelencia cinematográfica con valores éticos y humanistas”, puntualizó por teléfono.
Rubio subrayó que el jurado ecuménico, que participa en Mannheim-Heidelberg desde 1963, busca “visibilizar un cine que reflexiona sobre los desplazamientos humanos, la migración, la construcción de paz y la condición humana”.
Sobre el impacto del cine mexicano contemporáneo, reconoció el papel de Guillermo del Toro en la promoción de nuevos talentos, como la guerrerense Cande Palma, beneficiaria de una beca impulsada por el director originario de Jalisco.
“Ese intercambio intergeneracional es fundamental, ojalá los gobiernos locales adopten políticas culturales que permitan a los jóvenes contar sus historias y mostrar su visión del mundo”, señaló.
Edgar Rubio, quien también participa en proyectos del Diálogo Nacional por la Paz, vinculó la labor crítica en los festivales con una dimensión ética.
“El cine, al igual que el diálogo comunitario, puede ayudar a reconstruir el tejido social, en medio del caos global, sigue mostrando el rostro compasivo y esperanzador de la humanidad”, subrayó.
Indicó que el jurado delibera de forma autónoma y entrega un premio a aquellas obras que promueven el diálogo entre culturas y religiones, y que ofrecen miradas éticas y espirituales sobre la condición humana y los desafíos de la sociedad contemporánea.
Añadió que el festival, que se celebra del 6 al 16 de noviembre, proyecta más de 20 largometrajes y otorga un premio económico para apoyar la exhibición de la película ganadora en distintas regiones de Europa.
Se trata de un jurado internacional independiente integrado por representantes de las iglesias católica, protestante y ortodoxa, con presencia en festivales como Cannes, Berlín, Locarno y Mannheim-Heidelberg.
Su función es reconocer películas que, además de destacar por su calidad artística, contribuyen a la reflexión sobre la dignidad humana, la justicia, la solidaridad y la paz.
El Jurado Ecuménico, lo conforman este año, Marcsi Tóth, escritora, guionista y directora de documentales radicada en Budapest y Kjell Riise, teólogo protestante originario de Noruega.