Guerrero: emplazan al Gobierno a hallar a los 8 privados de la libertad
ACAPULCO, Gro., 9 de noviembre de 2025.- El arzobispo del puerto Leopoldo González González dijo que la creación de empleos dignos, bien remunerados y libres de extorsión es una de las responsabilidades más urgentes para recuperar la paz social en la entidad y en el país.
Subrayó que el trabajo, como expresión esencial de la persona humana, debe ser fuente de esperanza y no de miedo o explotación.
Durante su mensaje dominical con motivo del Jubileo del Mundo del Trabajo, celebrado en Roma, el líder católico advirtió sobre los efectos que la inseguridad y el cobro de piso han tenido en la economía familiar y en los sectores productivos del estado.
“La extorsión como cobro de piso o de cuota es una muy injusta y grave sangría a la economía familiar y fuente de gran desánimo en el campo laboral, tanto para trabajadores como para empresarios”, señaló.
Llamó a las autoridades a garantizar condiciones justas y seguras para el empleo, y exhortó a las familias a orar para que no falte el trabajo digno.
“El trabajo es sagrado. El trabajo da dignidad a una familia, y debemos rezar para que no falte el trabajo a ninguna familia”, expuso.
González González destacó que el trabajo es una dimensión tan fundamental, que las injusticias en el campo laboral son dolorosas, y recordó que éste no debe ser visto sólo como un medio de subsistencia, sino como una forma de realización y colaboración con los demás.
Citó al Papa Francisco al señalar que “en el trabajo libre, creativo, participativo y solidario, el ser humano expresa y acrecienta la dignidad de su vida”.
Explicó que esas cuatro características son indispensables para que el trabajo sea verdaderamente humano.
“El trabajo es un factor indispensable para construir y mantener la paz, es expresión de uno mismo y de los propios dones, pero también es compromiso, esfuerzo y colaboración con otros, porque se trabaja siempre con o por alguien”, recordó lo que el pontífice escribió.
Leopoldo González expresó su reconocimiento a quienes pese a las dificultades económicas y de seguridad, han mantenido abiertos sus negocios y conservado los empleos.
“Una palabra de reconocimiento y gratitud a quienes en tiempo de crisis han conservado los puestos de trabajo en su empresa, pequeña o grande, y han buscado que estén justamente remunerados”, expresó.
Al final pidió valorar el esfuerzo de padres y abuelos que enseñan a las nuevas generaciones las destrezas que les han permitido salir adelante con dignidad, así como impulsar la inversión productiva como una forma de fortalecer el tejido social.