ZIHUATANEJO, Gro., 24 de enero de 2019.- El director de la Comisión de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento del Estado de Guerrero (CAPASEG), Arturo Palma Carro informó que el robo de agua potable mediante tomas clandestinas y las fugas en las líneas de conducción, merman en un 50 por ciento la producción que debe llegar a Zihuatanejo desde la batería de pozos de San José Ixtapa y Barrio Nuevo.

Entrevistado en la comunidad de El Coacoyul, el funcionario estatal reconoció que no tiene el dato exacto de cuántas tomas ilícitas se han detectado en los últimos años en este municipio, sin embargo, aseguró que a todo lo largo de las líneas de conducción hay ordeña.

Por ello, expuso que proyectos como el del pozo radial deben colocar sus líneas de conducción de agua potable a un costado de la carretera federal y no en los terrenos ejidales, porque ahí es en donde se han encontrado las tomas clandestinas. “Las fugas y las tomas clandestinas hacen que se pierda el 50 por ciento del agua”, reiteró Palma Carro.

Externó además que la batería de pozos de San José Ixtapa y de Barrio Nuevo se están salinizando, por lo cual los mantos freáticos de ambos lugares quedarán abatidos en un lapso de cinco a 10 años. “El problema se detectó hace cinco años y por eso se impulsó el proyecto de la presa Zumatlán”, concluyó.