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ACAPULCO, Gro., 14 de septiembre de 2026.- Médicos, enfermeras y más trabajadores del Centro Avanzado de Atención Primaria a la Salud (CAAPS) de este puerto protestaron este lunes contra su reubicación a otros hospitales.
Los inconformes forman parte del Sindicato Independiente Nacional de Trabajadores de Salud (Sintsa), quienes rechazaron su traslado a los hospitales generales de la colonia Renacimiento y del poblado El Quemado y exigieron la reconstrucción del inmueble ubicado en la colonia Progreso.
Uno de los afectados, el médico Omar Cortés Navarro explicó que los trabajadores dejaron de laborar en el CAAPS desde enero de este año, luego del cierre del inmueble por daños dictaminados como de riesgo por Protección Civil estatal.
El médico denunció además que quienes fueron enviados al hospital Donato G. Alarcón de la colonia Renacimiento recibieron un oficio de cambio bajo la advertencia de que podrían levantárseles actas administrativas y retenerse su quincena en caso de no aceptarlo.
Indicó que inicialmente se les informó que serían reubicados temporalmente en la Unidad Médico Quirúrgica en la colonia Hogar Moderno mientras se construía nuevamente el CAAPS, pero afirmó que transcurrieron los meses sin que esa alternativa se concretara.
“Lo que queremos es que hagan caso de que se construya nuestro hospital y nuestro movimiento es ese, que se construya nuestro hospital y que todo el personal, como decían que nos íbamos a la Unidad Quirúrgica, sea reubicado en la Unidad Quirúrgica”, declaró.
Cortés Navarro señaló que los trabajadores formalizados y regularizados que permanecen adscritos a la Secretaría de Salud fueron enviados al Hospital General Donato G. Alarcón de Ciudad Renacimiento, mientras que trabajadores de base transferidos al IMSS-Bienestar serían enviados al hospital de El Quemado.
Estimó que cerca de 150 trabajadores fueron destinados a Renacimiento y entre 300 y 400 al general en el poblado El Quemado, aunque aclaró que las cifras corresponden a estimaciones de los propios empleados.
Añadió que también les informaron que no tendrían derecho al segundo periodo vacacional pendiente ni al estímulo denominado de mediano riesgo, por lo cual consideraron que se vulneran sus derechos laborales.
“Llegamos, recibimos los oficios con esas amenazas y, al preguntar qué derechos teníamos, pues teníamos todavía el segundo periodo vacacional pendiente y tenemos un estímulo que se llama mediano riesgo”, aseguró.
El integrante del Sindicato Independiente advirtió además que el cierre del CAAPS afecta la atención a habitantes de la zona urbana de Acapulco, debido a que los servicios fueron trasladados hacia Renacimiento y El Quemado.
Recordó que el centro atendía principalmente servicios de obstetricia y ginecología y calculó que en sus últimas etapas recibía a cerca de 600 pacientes mensuales, aunque llegó a realizar hasta mil procedimientos en un mes.
Desde abril de 2023, el Instituto de Salud para el Bienestar informó que el proyecto para el CAAPS Progreso incluía la demolición completa del inmueble y su reconstrucción total. También se había previsto reubicar temporalmente a los trabajadores en centros médicos cercanos mientras duraran los trabajos.