IGUALA, Gro., 3 de diciembre de 2013.- La regidora priísta, Marina Hernández de la Garza, se pronunció a favor de que los impuestos que paga el pueblo de Iguala sean invertidos en obras para su beneficio y no para dar lujos a los integrantes del cabildo, pues además de un sueldo de más de 18 mil pesos quincenales y una compensación de 10 mil pesos (no para todos), les darán oficinas nuevas.

En repetidas ocasiones se dijo que el gobierno municipal no tiene dinero, aunque “por abajo del agua, los regidores ganan 10 mil pesos porque supuestamente renunciaron a la gestión porque no hay dinero, pero no es posible que no haya dinero en Iguala cuando se manejan sumas millonarias para la obra y alumbrado público del recurso propio”, declaró la funcionaria.

Consideró que la remodelación de las oficinas de los ediles es un gasto inútil, cuando en Iguala hay muchas necesidades, entre ellas los camiones recolectores de basura, alumbrado y obras públicas.

Lamentó que estos gastos innecesarios sean autorizados por sus compañeros ediles e hizo un llamado a los ciudadanos de Iguala a que acudan con los regidores de las diferentes fracciones políticas, a excepción de Nicolás Guerrero y Sofía Lorena Mendoza Martínez, para que los apoyen con los 10 mil pesos que reciben de gestión “bajo el agua”.