Mueren 2 en moto al impactar contra árbol en Iguala; uno es menor
ACAPULCO, Gro., 7 de marzo de 2026.- Alberto Arce Flores regresó a casa después de 13 años de búsqueda encabezada por su madre, la señora Fermina, quien falleció víctima de cáncer hace cuatro años.
Sus hermanos Karina e Ismael, quienes mantuvieron la búsqueda, velan su cuerpo esta tarde acompañados por familiares, amigos y activistas, luego de que lograron desenterrarlo de una fosa clandestina en un cerro de Iguala, ciudad donde fue desaparecido el siete de marzo de 2013.
En la víspera del Día Internacional de la Mujer, y en la lucha encabezada por madres, hermanas y esposas que no cesan en la búsqueda de sus familiares desaparecidos, Karina Arce exclamó a su madre fallecida “le cumplimos y regresamos con Beto”.
Alberto Arce salió a trabajar el siete de marzo de 2013 de Acapulco rumbo a Iguala para dar mantenimiento a una tienda de muebles en esa ciudad del norte, pero su familia no volvió a saber de él.
Ante las constantes búsquedas, integrantes de colectivos y su propia familia, lograron localizar sus restos en noviembre de 2025.
Cavaron en un perímetro donde dos años antes, habían hallado fosas clandestinas y recuperado el cuerpo del compañero de trabajo de Alberto.
“Hoy siete de marzo de 2026 él regresa a casa. Después de 13 años tenemos la dicha de poder encontrarlo y regresarlo con nosotros”, expresó Karina Arce.
Recordó que incluso durante su enfermedad, su madre continuó participando en brigadas de búsqueda, cargando lo que utilizan para cada salida al campo.
“A pesar de sufrir cáncer, después de las quimios subía al cerro porque tenía la esperanza de encontrar a su hijo. Hasta el último momento nos pidió que no dejáramos de buscar a Beto. Hoy estamos cumpliendo esa promesa”, relató.
Arce Flores subrayó que su hermano no fue encontrado con vida, pero consideró que el hallazgo representa un acto de justicia para la familia y una muestra de la fuerza de las mujeres que encabezan la búsqueda de personas desaparecidas.
“Es un dolor muy fuerte no haberlo encontrado con vida, pero también es una satisfacción muy grande cuando logras que tu familiar regrese a casa”, dijo.
Mencionó que el cuerpo de Alberto, fue localizado en una zona donde desde 2014 se habían encontrado fosas clandestinas.
La familia insistió en regresar al lugar luego de que se confirmó la identidad del compañero de trabajo y cuyo cuerpo fue entregado a su familia en enero pasado, luego de que el perfil genético coincidió.
“Siempre hemos dicho que donde está uno, está el otro. Gracias a la exigencia de las familias logramos regresar al punto y ahí encontramos tres cuerpos más, entre ellos el de mi hermano”, explicó.
Karina Arce destacó el acompañamiento de organizaciones y colectivos de búsqueda como Fundar, Madres Igualtecas, Los Otros Desaparecidos de Iguala, Memoria, Verdad y Justicia y En Busca de Verdad y Justicia, que apoyaron a la familia durante 13 años que comenzaron la búsqueda de Alberto.
En el contexto del 8 de marzo, la mujer afirmó que la lucha de las buscadoras no termina con el hallazgo de un familiar, porque en el camino se construye una red de solidaridad con otras familias que siguen buscando.
“Aunque ya encontré a mi hermano, no voy a dejar de buscar a los demás. Se volvieron mis hermanos y mi familia todas las personas que están desaparecidas”, sostuvo.
El caso de Karina Arce y su madre, Fermina es uno de cientos de mujeres, además de enfrentar el dolor de la desaparición de sus familiares, se han convertido en buscadoras y defensoras, integrándose en una lucha que cada día crece ante la exponencial desaparición de personas.