ACAPULCO, Gro., 19 de octubre de 2021.- La Cámara Minera de México (Camimex) señaló que la reforma eléctrica del presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador puede ser un obstáculo para que la industria sea sostenible.

En un posicionamiento a unas horas de la Convención Minera de Acapulco, advirtió que la cancelación de los permisos eléctricos impediría que las operaciones mineras puedan tener acceso a fuentes limpias de generación eléctrica, cuando actualmente el 34 por ciento del consumo total de energía de las empresas mineras afiliadas a la Camimex proviene de fuentes limpias como la eólica o solar.

“Esta reforma obligaría a todos los sectores productivos de México a adquirir energía de la CFE, sin importar lo sucia, cara e ineficiente que pueda ser. Adicionalmente, la reforma restaría a México competitividad en el mercado internacional”, sentenció.

Alertó que un monopolio en el suministro de energía eléctrica puede encarecer el uso de energía para las familias y las industrias, lo cual podría volver económicamente inviables a una gran cantidad de proyectos mineros que son necesarios para el desarrollo del país.

Pugnó por un debate serio y responsable y llamó al Poder Legislativo a que lleve a cabo un parlamento abierto, que verdaderamente escuche a todas las voces expertas y en el cual se reflexione de manera objetiva sobre todos los efectos de esta iniciativa para el presente y futuro del país.

Remarcó que la Cámara Minera de México está a favor de un sector eléctrico fuerte que garantice la seguridad y la soberanía energética de México a través de un sistema eléctrico robusto, confiable, diversificado, justo, balanceado y con precios competitivos que aseguren un desarrollo sostenible.

“Nos sumamos a la preocupación de otras Cámaras, que agrupan sectores clave de la economía, a grupos de universitarios, jóvenes, académicos y especialistas que han manifestado respecto a las consecuencias e implicaciones de esta reforma”, abundó.

Indicó que la colaboración estrecha entre el sector público y el sector privado será fundamental para garantizar, en el presente y en el futuro, un abastecimiento energético ordenado y necesario para todas y todos los mexicanos.