CHILPANCINGO, Gro., 2 de marzo de 2020.- El obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza aseguró que la violencia de este fin de semana en Acapulco y la capital del estado, se debe a la apertura de nuevos mercados de drogas por la baja del precio de la amapola.

En breves declaraciones esta tarde en Chilpancingo tras reunirse con indígenas de Chilapa, el obispo dijo que va “a preguntar a esos señores (los narcos)” y le digan quién fue, porque “pudo ser el crimen organizado, pero también la delincuencia común”.

“Yo denuncié que en Chilpancingo se están introduciendo drogas duras como el fentanilo, la piedra y la china white. Eso es lamentable, porque en Chilpancingo se ha hecho una labor muy buena para tranquilizarlo y por eso es necesario no crear psicosis”, expresó.

En el caso de Acapulco, apuntó que es un lugar turístico y “la gente no va a ese lugar solamente a divertirse, ahí hay alcohol, sexo y drogas”.

Rangel Mendoza insistió en que la Iglesia católica está a favor de la legalización de las drogas, sólo para uso medicinal.