IROL, Austria. 24 de diciembre de 2014.- Walther Parson, el biólogo molecular forense que lidera la equipo de forenses de la Universidad de Medicina de Innsbruck que analizan los restos calcinados hallados en el basurero , reconoció que la identificación de estos restos “está entre los (casos) más difíciles que hemos investigado hasta ahora”.

 

Según 24 HORAS, El equipo de forenses ha logrado hasta ahora identificar a uno de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa, Alexander Mora Venancio, gracias a una prueba de ADN… sine mabrago, “en las muestras restantes no resulta posible aplicar este sistema porque están absolutamente calcinadas”.

 

“Las probabilidades (de éxito) no se pueden cuantificar, pero en general son escasas, porque las muestras son difíciles de analizar dada su degradación”, explicó Parson, quien asegura no poder estimar cuánto tiempo necesitará su equipo para realizar la identificación de víctimas relacionadas con la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.

 

El experto afirma que el estado de los restos les obliga a emplear una nueva técnica, más lenta que ayuda a obtener más material genético, y por ende, aumente las posibilidades de identificación.

 

“Los desafíos están en el uso de pruebas alternativas de ADN y en otros marcadores del ADN mitocondrial. Este análisis es mucho más complejo que un análisis estándar de ADN. No puede darse una estimación exacta del tiempo que se requiere”, indicó Parson en un correo electrónico.

 

A modo de brevario, los biólogos moleculares forenses de Innsbruck liderados por Parson son una referencia mundial que han resuelto misterios como la identificación del ADN del rey Ricardo III (1452-1485) de Inglaterra; determinar la identidad de dos hijos del último zar de Rusia, Nicolás II (ejecutados junto al resto de la familia en 1918); reconocer damnificados del Tsunami que asoló el sudeste de Asia en 2004; y establecer quienes fueron las víctimas chilenas de la dictadura militar de Augusto Pinochet (1973-1990).

 

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