CHILPANCINGO, Gro., 27 de enero de 2018.- El delegado del Sindicato de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Similares de la República Mexicana (STMMSRM), Indalecio Pérez Morones, informó que este sábado los empleados de la minera Media Luna retomaron el plantón, luego de que el viernes el Ejército y la Policía Estatal tomaran el control de la seguridad de la mina en Cocula.

Pérez Morones indicó que 100 trabajadores permanecen en la puerta 3 de Media Luna y que continuarán con su protesta hasta lograr entablar un diálogo con la empresa canadiense.

Denunció que la Confederación de Trabajadores de México (CTM) y la empresa Torex Gold Resources han convencido a otro grupo de trabajadores, contrarios a los manifestantes, de realizar acciones en contra de los paristas y amenazarlos de muerte si continúan con su protesta.

Aseguró que los aliados de la CTM se concentran en la comunidad de Nuevo Balsas y cuentan con gente armada ajena a la mina y a los pueblos de la región. Recordó que días antes de que asesinaran a su compañero Quintín Salgado, pobladores de La Fundición denunciaron que en Nuevo Balsas había llegado gente foránea.

Indalecio Pérez también afirmó que al interior de la mina permanecen policías estatales y de la Gendarmería, mientras que en los pueblos no hay seguridad y los pobladores temen que gente armada arribe a las comunidades a atacarlos, como lo hicieron con Quintín Salgado el pasado miércoles.

Reconoció que los paristas mantienen diálogo con el comandante de la Policía Estatal para remediar las acusaciones de la supuesta retención de ocho trabajadores el viernes.

“Los compañeros afirman que los policías estatales reconocen que fueron engañados por sus superiores, de que había ocho secuestrados y que era gente de la empresa, fue un engaño fraguado por el gobierno del estado, los directivos de la empresa, y los líderes de la CTM, porque nunca hubo detención, al contrario, la policía si detuvo a nuestros compañeros”, expresó.

Adelantó que el próximo 30 de enero los trabajadores mineros sostendrán una reunión en la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje (JFCA) en Ciudad de México, en la que esperan resolver el conflicto.