Canoas Xantoleras reúnen a miles en la Huasteca potosina
EDUARDO NERI, Gro., 2 de noviembre de 2026.- Con una multitudinaria asistencia, calles iluminadas por veladoras y las tradicionales ofrendas, la comunidad de Huitziltepec de este municipio celebró el Día de Muertos y rompió récord de visitantes, en una muestra de la permanencia de sus costumbres ancestrales.
Al caer la noche del domingo 1 de noviembre, las campanas de las iglesias del Inmaculado Corazón de María y de San José, las más grandes de la localidad, anunciaron el inicio de las actividades para recibir a los fieles difuntos.
La iluminación de la iglesia del Inmaculado Corazón de María destacó desde la Autopista del Sol, donde las luces de su fachada hicieron visible a la distancia la llegada a Huitziltepec, cuyo nombre en náhuatl significa cerro del colibrí.
El acceso al panteón lució adornado con veladoras y pétalos de cempasúchil. En el camposanto, cientos de familias acudieron para recibir a sus difuntos con velas encendidas, alimentos y música, en una celebración que combina el respeto por los seres queridos con la convivencia familiar.
Entre las ofrendas destacaron el pan de muerto, tamales, mole verde y rojo, así como frutas y otros alimentos tradicionales. Las familias también adornaron los caminos hacia las tumbas con veladoras y flores de cempasúchil, los cuales forman parte de esta antigua costumbre.
La celebración atrajo a visitantes de diferentes estados y a numerosos habitantes de Chilpancingo, quienes acudieron a conocer y participar en esta tradición, reconocida por conservar sus características originales.
Uno de los aspectos que distingue a Huitziltepec es la participación de niños, quienes acuden al panteón en compañía de sus padres y abuelos, sin disfraces ni actividades propias del Halloween. En esta comunidad, la fecha conserva su sentido tradicional, recibir y honrar a los seres queridos que fallecieron.
La comunidad mantiene así una de las expresiones más representativas del Día de Muertos en el municipio de Eduardo Neri, gracias a la participación de sus familias y al arraigo de sus costumbres.











