Supuestos predictivos opinables
1.- Así quieren que sea, con la ley antimemes que la Presidenta mandó a la Cámara de Diputados y al Senado, costosa carpa del vodevil, que legitima sus ocurrencias y porque ya no aguantaron que los pinten tal cual.
2.- No les importó derogar, en los hechos, la libertad de expresión y prohibir la SÁTIRA POLÍTICA que tanto les duele por desenmascararlos.
3.- El régimen autócrata siguió con la política de los gobiernos de Porfirio Díaz; los del PRI desde los años 30 hasta el 1994: censurar a caricaturistas y moneros; antes lo hacían desde Gobernación, ahora desde alguna oficina oscura de Palacio Nacional o de Palenque.
4.- Prohibiciones explícitas, persecuciones directas a través de reformas legales, presiones presupuestales y estigmatizaciones públicas. Espionaje político, censuras cinematográficas, son parte de las acciones del régimen.
5.- Ante esto, repitamos: ¡vivan los memes y las caricaturas! ¡Viva la SÁTIRA POLÍTICA!
6.- Pasemos lista de los que estuvieron en la cárcel; algunos murieron en ellas por pensar libremente.
Daniel Cabrera, el “Hijo del Ahuizote”. Jesús Martínez Carrión, 1860, “Colmillo”, murió, abandonado y ciego, en la cárcel de Belém.
Santiago Hernández, niño héroe, superviviente de 1847, lo persiguió P. Díaz.
Juan Sarabia y Alfonso Cravioto con los Flores Magón, que estuvieron contra el “presidente perpetuo”. Hoy sería contra el Maximato.
Tenemos a José Guadalupe Posada, Ricardo Flores Magón.
7.- ¡Si Palillo viviera, en la cárcel estuviera!
Jesús Martínez Rentería, conocido con ese sobrenombre. (1913-1994). Comediante, famoso por su fabulosa sátira política, estuvo varias veces preso y siguió defendiendo la sátira.
8.- “Si Rius viviera (Eduardo del Río), sería perseguido como lo fue en los regímenes del PRI, estaría en la cárcel o embargado por el SAT, UIF, la Secretaría de la Corrupción, las fiscalías.
Los “Supermachos” estarían en sus celdas, como quería hacerlo Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría.
9.- Igual le pasaría si viviera el Loco Valdez por haber cometido pecado al decir en la televisión de Azcárraga, el Tigre, ahora en manos de Bernardo Ortega:
“¿Quién fue el primer bombero de México?: Bomberito Juárez y su esposa Manguerita Maza de Juárez”, y de ahí censurado de por vida como lo querrían hacer hoy con Paco Calderón o “La casa de los mañosos”.
10.- Otros censurados: El privilegio de mandar, los actores Pierre Angelo, Arath de la Torre, Héctor Sandarti, Fredy y Germán Ortega, Angélica Vale.
Chavo del Toro, Saúl Herrera, Qucho, Rictus, Osvaldo Muñoz, Kemchs, Boñigan. Tamara Henaine y Herson Andrade, La Risa Mañanera, la parodia y Los Peluches.
Y les sumo, Enrique Lizalde y Claudio Brook, Damián Alcázar. César Costa y Pujitos Chabelo.
11.- En especial Héctor Lechuga y Chucho Salinas, que desafiaron la censura del Estado y abrieron camino para legitimar en los 30 años de libertad que tuvimos hasta que llegó el populismo y la autocracia, nos referimos a la sátira política con “Chucherías”, “Juan Derecho”.
Y los de hoy, que solo con sus nombres le dan ñáñaras a la pandilla: Rictus, de El Financiero; Jabaz, de Milenio; Juan Alarcón, de El Heraldo de México; Chavo del Toro; Osvaldo Muñoz; Paco Calderón, de Reforma; Qucho, Darío y Magu, que creo, a punto de ser expulsado del paraíso.
12.- La represión, su ley antimemes no podrá, como no pudieron, desde que México es independiente, acabar con la libertad de pensamiento, de expresión y de prensa; y menos acabar con el instrumento supremo: las caricaturas impresas, video y redes.
La creatividad y la libertad de ideas no puede ser borrada por ninguna ley, ni mandato supremo, ni con la represión física, fiscal, UIF, fiscalías.
13.- Seguirá la sátira crítica, la libertad de escribir, de expresarse, entiendan, por más mesías se sientan, nadie puede censurar la libertad de pensar.