CIUDAD DE MÉXICO, 21 de octubre de 2020.- Sin cambiarle ningún punto ni coma, por mayoría de los senadores de Morena, Encuentro Social y Verde Ecologista, el Pleno del Senado de la República aprobó, en lo general y en lo particular, el dictamen por el que se derogan y reforman diversas disposiciones de 18 leyes en materia de fideicomisos públicos.

Con 64 votos a favor y 39 votos en contra, luego de más de siete horas de propuestas a reservas en lo particular, la Cámara de Senadores avaló el dictamen que extingue 109 fideicomisos en rubros de ciencia, víctimas de la violencia, protección de defensores y periodistas amenazados, tecnología, cultura, deportes, cambio climático y desastres naturales, entre otros.

El análisis, debate y aprobación del dictamen se llevó a cabo de viva voz, una manera antigua como la sede alterna de la conocida Casona de Xicoténcatl número 9, ubicada en el Centro Histórico de la Ciudad de México.

La propuesta avalada modifica 18 leyes y abroga diversas disposiciones con la finalidad de eliminar la opacidad y discrecionalidad en el uso de recursos públicos, así como fomentar la transparencia, rendición de cuentas y la responsabilidad, justificó la bancada mayoritaria.

Uno de los objetivos es ordenar el funcionamiento de algunos fideicomisos que deben subsistir y precisa que el monto reportado en disponibilidades se reasignará a atender los efectos de la pandemia, temas de salud y economía, además para garantizar la continuidad de los programas sociales del bienestar.

En el documento se señala que la pandemia ha puesto de manifiesto la necesidad de que el Gobierno Federal cuente con suficientes recursos para enfrentar la crisis derivada de esta emergencia sanitaria.

El dictamen aprobado destaca las revisiones realizadas por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) a los fideicomisos en las que señalan la falta de control, supervisión y fiscalización de los recursos públicos federales involucrados, que hacen que éstos se conviertan en una suerte de “dinero público invisible”.

Aunado a ello, la ASF halló que los fideicomisos no tienen la obligación de ser transparentes, rendir cuentas y registrar egresos e ingresos en la cuenta pública, en el Presupuesto de Egresos ni en ningún otro registro público, además encontró discrecionalidad y abierta opacidad en su manejo, lineamientos y entrega de información sin estructura, entre otras observaciones.

En el texto, deja en claro que la extinción de estas figuras de ninguna forma significa erradicar los apoyos y el destino de recursos hacia distintos sectores del país, sino reitera que está orientada a erradicar la opacidad y corrupción que se utilizó a través de la figura del fideicomiso.

Precisa que los fideicomisos públicos constituidos para el cumplimiento exclusivo de obligaciones de carácter laboral o en materia de seguridad social continuarán operando, con la finalidad de salvaguardar los derechos laborales de los trabajadores.

Aquí la nota.