Ochoa, Anaya y El Peje: 3 presidenciables

No sé si usted ya se dio cuenta.

Pero ya están los tres principales candidatos presidenciales en plena campaña.

Los tres son dirigentes de partidos.

Por el Movimiento de Generación Nacional (Morena) es su dueño y eterno aspirante a dormir en la recámara de Benito Juárez en Palacio Nacional.

Todos lo conocemos: Andrés Manuel López.

Por Acción Nacional (PAN) su presidente tiene plena libertad del Instituto Nacional Electoral (INE) para promoverse contra la voluntad de un amplio sector de su partido y, obvio, contra los métodos de democracia interna.

Es, naturalmente, Ricardo Anaya.

El puede hacer anuncios, recorrer el país con la leyenda Anaya Presidente de norte a sur, pero el gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, recibió la prohibición expresa de aparecer en portadas de revistas como Líderes.

Falta el del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Y el tercer precandidato a vistas es el priísta Enrique Ochoa Meza, ex director de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) por cortesía de Enrique Peña Nieto y presidente del PRI por designación del presidente de la república.

 

ENRIQUE OCHOA ANDA EN CAMPAÑA NACIONAL

 

A principios de julio 24-Horas dio la sorpresa.

Ofreció la primicia de la designación presidencial de Enrique Ochoa Reza como presidente del PRI en sustitución de Manlio Fabio Beltrones, quien renunció en junio tras la pérdida de siete de las 12 gubernaturas en juego.

El priísmo de a de veras intentó rebelarse, pero la línea ejecutiva se impuso y los consejeros del Consejo Político Nacional (CPN) legitimaron su nombramiento.

Después han venido muchos datos para el análisis

Trae un recurrente discurso contra la corrupción sin ninguna acción más allá de la condena y la expulsión de Javier Duarte –quien debe carcajearse en su escondite- y promesas incumplidas contra Fausto Vallejo, César Duarte y Roberto Borge.

Esos priistas conspicuos lo ven aparecer en entrevistas y, en lugar de dar la cara a la perredista Alejandra Barrales o al panista Ricardo Anaya con Carlos Loret de Mola, el volteaba a la cámara acaso para intentar fijar su mensaje en la sociedad.

Pero marcó mucha distancia de su antecesor Manlio Fabio Beltrones.

Beltrones fustigó el uso de tiempo oficial de los partidos para la promoción personal de Anaya y El Peje, pero Ochoa Reza ha imitado a ambos y en más spots porque al PRI le corresponde más tiempo aire.

Ergo, dicen los priístas de mayor experiencia, Ochoa Reza ya se siente presidenciable y tal vez sea la sorpresa de Peña Nieta para el 2018.

Sería el entierro final del PRI tras la crisis de credibilidad de los políticos, el descrédito de muchos funcionarios públicos y las derrotas tricolores en junio pasado.

 

RENUNCIAS EN EL PRI SIN ASUMIR FUNCIONES

 

1.- El priísmo está agitado ante la inacción.

En las giras por el país los comités directivos estatales han sido desplazados por el nacional y se ignora a los liderazgos reales –religiosos, políticos, obreros, sociales-, para los encuentros con Enrique Ochoa Reza.

Por ello se han ido varios miembros del Comité Ejecutivo Nacional (CEN).

Uno: renunció y está fuera la experimentada polítia queretana Silvia Hernández, nominada y jamás en funciones como secretaria de Asuntos Internacionales.

Otra es Beatriz Pagés como secretaria de Cultura, pero no ha podido entregar y tampoco va a su oficina.

Vienen más renuncias.

Y 2.- ayer se inauguró el Complejo Metropolitano de Seguridad Pública de Puebla, con la asistencia del secretario de Gobernación Miguel Angel Osorio, y el gobernador Rafael Moreno Valle.

El primer conflicto a atacar es el robo de combustible.

Se invierten 458 millones de pesos para coordinar a todas las autoridades y policías del altiplano para dar respuesta inmediarta ante cualquier emergencia.