CHILPANCINGO, Gro. 29 de noviembre de 2014.- Ante el incumplimiento de protocolos forenses para levantar los restos de las 11 personas decapitadas en el municipio de Chilapa, Guerrero, la Procuraduría General de la República (PGR) determinó trasladar toda la evidencia a la ciudad de México para realizar los trabajos de identificación de las víctimas.

 

Funcionarios federales revelaron que los representantes de la fiscalía del estado no definieron siquiera el perímetro del área a resguardar y los cadáveres fueron levantados sin ninguna técnica forense.

 

De acuerdo con la información recabada, los empleados de la fiscalía arribaron a Ayahualulco, comunidad perteneciente al municipio de Chilapa, detuvieron vehículos junto a los sitios donde fueron arrojados y semicalcinados los 11 cuerpos, y los levantaron sin ningún cuidado.

 

Según las fuentes consultadas, que solicitaron el anonimato, los restos presuntamente fueron subidos a las camionetas y trasladados al Servicio Médico Forense de Chilpancingo, sin resguardo, como introducirlos en bolsas de plástico especiales para estos casos.

 

El miércoles pasado, las autoridades tuvieron conocimiento de un enfrentamiento en la comunidad de Paraíso, y el jueves en la mañana, en Ayahualulco, se localizaron 11 cadáveres decapitados y semicalcinaos en la carretera que conduce a la comunidad guerrerense.

 

Los peritos de la PGR llegaron la noche del jueves e iniciaron su trabajo, luego de que el procurador general de la República, Jesús Murillo Karam, se reuniera con el gobernador de la entidad, Rogelio Ortega, para tratar lo relacionado con la atracción de este caso al ámbito federal.

 

Los peritos federales resguardaron la evidencia recolectada, en la que se encuentran 75 casquillos percutidos, la mayor parte de ellos de armas largas, y otros objetos hallados en la zona.

 

Fuente original:

http://www.jornada.unam.mx/2014/11/29/politica/010n3pol