CHILPANCINGO, Gro. 29 de noviembre de 2014.- Diez hombres que presuntamente se hacían pasar por elementos de la Fuerza Rural, son buscados en Michoacán y Guerrero tras reportarse su desaparición.

 

El comisionado federal para la Seguridad en Michoacán, Alfredo Castillo, informó que ya fue solicitado incluso el apoyo de la Procuraduría General de la República (PGR). Esto es, dijo, para verificar si los 11 cuerpos encontrados ayer decapitados en el municipio de Chilapa de Álvarez, Guerrero, no tienen alguna relación con las 10 personas que se ostentaban como policías rurales y que están desaparecidas desde el pasado fin de semana en esta entidad.

 

Los desaparecidos salieron el sábado a un operativo a Apatzingán. Pasaron por el retén de la policía federal de Cuatro Caminos, a 32 kilómetros de su destino. Nicolás Alejandro mandó el último mensaje a las 8 de la noche del sábado, que ya estaban en Apatzingán. Sergio avisó a su mamá a las 12.30 de la madrugada del domingo que ya iban de regreso. En el convoy había cuatro camionetas, identificadas con los logos de las Fuerzas Rurales, el cuerpo policial creado por el gobierno para integrar a los autodefensas a sus filas. Tres no volvieron a llegar al retén de Cuatro Caminos. Solo una regresó, la del comandante, Nicolás Sierra Santana, quién no supo dar razones de los demás.

 

El domingo, miembros de las Fuerzas Rurales avisaron a los familiares que los jóvenes habían sufrido una emboscada y que no sabían que había pasado con ellos. Según los familiares todos los desaparecidos tenían sus armas registradas ante la autoridad e identificación como comunitarios. Sin embargo, no todos estaban acreditados como Policías Rurales.

 

Pese a las declaraciones públicas del Comisionado para la Seguridad en Michoacán, Alfredo Castillo, quien el 7 de julio pasado aseguró en Uruapan que las autodefensas “ya no existen, desaparecieron desde el pasado 10 de mayo y ahora son la Fuerza Estatal Rural”; por todo el estado –a excepción del noreste y el oriente del Estado donde no ha habido presencia de milicias civiles–, las autodefensas siguen sumando gente y empuñando armas largas. Solo que ahora lo hacen acompañando a sus compañeros que ya se han regularizado como policías en las Fuerzas Rurales y se integran en el Mando Unificado coordinándose con la Policía Federal. En el caso de Uruapan, el alcalde Aldo Macías describe que a sus cien policías rurales registrados les acompañan tres grupos de autodefensas –que responden a tres diferentes líderes e intereses– que “rondan los 600 o 700 elementos”.

 

En el caso de los 10 jóvenes desaparecidos la Procuraduría General de Justicia (PGJ) de Michoacán no los reconoce como fuerzas rurales. El vocero del comisionad Castillo decía esa misma mañana a los reporteros locales que ellos no tenían a ningún elemento de la corporación policial reportado como desaparecido. El alcalde de Uruapan, Aldo Macías, aseguró a Animal Político que al menos Gerardo Serafín, uno de los dos degollados, sí era comandante de la Fuerza Rural y que su familiar le asistía como autodefensas.

 

Fuente original:

http://www.reforma.com/aplicacioneslibre/preacceso/articulo/default.aspx?id=405924&urlredirect=http://www.reforma.com/aplicaciones/articulo/default.aspx?id=405924#ixzz3KTUSWWIH