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CHILAPA, Gro., 12 de mayo de 2026.- Familias desplazadas por la violencia en Alcozacán y sus autoridades comunitarias reportaron un saldo de tres personas asesinadas y al menos 15 desaparecidas tras los recientes ataques armados por la disputa de grupos criminales en comunidades nahuas de Chilapa.
Este martes se cumplen cuatro días de esta situación que afecta a más de 800 pobladores de la zona.
Actualmente, unas 250 personas originarias de las comunidades de Tula, Xicotlán y Acahuehuetlán, entre niños, jóvenes y adultos mayores, se encuentran refugiadas en la cancha del poblado de Alcozacán.
Salieron de sus casas el pasado miércoles, cuando el grupo delictivo Los Ardillos tomó el control de sus comunidades mediante el uso de armas de fuego y explosivos.
La estancia en la cancha se ha complicado por la falta de comida, luego que desde el sábado que huyeron de sus casas, sólo se han alimentado de galletas y agua.
A pesar de que este martes la presidenta Claudia Sheinbaum, había anunciado en su conferencia matutina la visita de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, al lugar sólo llegó el subsecretario de Desarrollo Político estatal, Francisco Rodríguez.
El comisario de Alcozacán, José Lorenzo Coxihuite Sánchez, señaló que la comitiva oficial no llevó ni despensas ni presentó una propuesta para que la gente pueda regresar a sus pueblos o salir de ellos de forma segura.
Insistió en que el gobierno debe garantizar el libre tránsito hacia Chilapa para que las familias puedan comprar víveres, pues dijo que hasta este lunes la seguridad se reducía a nueve patrullas entre la Guardia Nacional y la Policía Estatal.
Mientras una cuadrilla de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) intenta restablecer la luz, el camino que comunica del crucero de Los Ajos a Ayahualtempa permanece obstruido en distintos sitios con piedras y troncos de pino que fueron colocados para impedir el paso de cualquier auto.