JUCHITÁN, Oax., 31 de octubre de 2016.- La etnia zapoteca le rinde culto a sus fieles difuntos. Se trata de una tradición ancestral, conocida como Xandu’ o Biguie’ en la que los habitantes instalan un altar rústico que representa el punto de encuentro con los muertos.

En comunidades del Istmo de Tehuantepec, como Juchitán y Santa María Xadani, los zapotecas conviven con sus fieles difuntos durante los días 30 y 31 de octubre, a diferencia del resto del país, que celebra Todos Santos el 1 y 2 de noviembre.

De acuerdo con Tomás Chiñas Santiago, de la Fundación Cultural ‘Tona Taati’, el xandu’ se celebra en los últimos dos días de octubre, porque es lo más cercano al calendario zapoteca que iniciaba el 8 de febrero y culminaba el 25 de octubre.

Tomás Chiñas explicó que los pueblos mesoamericanos creían que donde habitaron, es decir, en sus viviendas, se hace el contacto con los espíritus cuando estos fallecen.

El altar es adornado con flores de cempasúchil, bebidas y alimentos típicos, como el tamal, además de diferentes tipos de frutas que en vida, fueran de la preferencia del difunto.

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