ZIHUATANEJO, Gro., 28 de diciembre de 2013.- Cada año 300 mil jornaleros agrícolas de Guerrero abandonan la entidad para trabajar en los campos del norte del país, indicó Alberto López Rosas, titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social.

Puntualizó que en su mayoría los jornaleros agrícolas proceden de municipios indígenas de la Costa Chica, quienes permanecen durante ocho meses en Sinaloa para realizar labores del campo.

El funcionario calificó la movilidad laboral como “un fenómeno natural” y destacó que no solamente ocurre en Guerrero.

Ejemplifico el caso de Oaxaca, estado del que llegan cientos de campesinos para trabajar algunos cultivos específicos en los campos de Guerrero.

“Tenemos que aceptarlo, seguirá siendo un fenómeno aceptable porque así como vienen obreros y campesinos de otros lados, también de Guerrero se van en busca de oportunidades”, expresó.

Al cuestionarle si los foráneos dejan sin empleo a la población local, López Rosas dijo que hay que aceptar la movilidad laboral como una opción de ocupación, sin llegar a la persecución de quienes la practican.