MÉXICO, DF., 29 de diciembre de 2015.- Debido a que la sangre generada en los rastros es un residuo que daña el medio ambiente, científicos del Instituto Politécnico Nacional (IPN) convirtieron este líquido de bovinos y porcinos, del estado de Morelos, en harina para que la industria alimentaria lo utilice en la formulación de croquetas de perro y en la piscicultura intensiva.

De acuerdo con un comunicado, el doctor Carlos López González y el maestro Miguel Ángel Pérez Gutiérrez del Centro de Desarrollo de Productos Bióticos (Ceprobi) aseguraron que la harina de sangre elaborada por la técnica aspersión (esparcir un líquido en gotas finas y secarlo con aire caliente) tiene un alto valor nutritivo, además aprovecha un recurso biológico local que antes se desperdiciaba.

 

La nota aquí.