MÉXICO, DF, 3 de febrero de 2015.- Las indagatorias en torno de las propiedades de la ‘pareja imperial’, José Luis Abarca y María de los Ángeles Pineda, se encuentran abiertas, por lo que todavía no es factible establecer si todas o algunas de ellas serán sometidas a juicio de extinción de dominio, por el cual pasarían a ser propiedad del Estado, según publica Crónica.

 

Fuentes de la Procuraduría General de la República (PGR) informaron a Crónica que uno de los principales retos que en este proceso enfrenta la PGR consiste en comprobar que las propiedades pertenecen a José Luis Abarca o Pineda Villa, ya que algunos títulos de propiedad se encuentran a nombre de otras personas, entre parientes, familiares y testaferros.

 

Por lo mismo, la dependencia federal está abocada a realizar las investigaciones concernientes al punto medular del caso Iguala, la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa el 26 de septiembre pasado, como las relacionadas con el origen de la súbita y colosal fortuna de Abarca y su cónyuge.

 

Las indagaciones respecto a las numerosas propiedades de ambos cónyuges podrían demorar aún varios meses, ya que según las fuentes consultadas por este periódico “se tienen que revisar cómo se adquirieron esos inmuebles, además de determinar la procedencia del dinero con que fueron compradas, y comprobar quién es el propietario de los bienes”.

 

El ex edil iguálense cuenta con propiedades y negocios –la mayoría en Guerrero—, de los cuales aún no se puede explicar el origen de los recursos con los que fueron obtenidos.

 

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