MÉXICO, DF, 30 de septiembre de 2014.- México es uno de los cinco países con mayor riqueza de especies, sin embargo, el tráfico ilegal es el segundo factor de la pérdida de biodiversidad y el primero en la destrucción de hábitats, a consecuencia, aproximadamente 700 especies se encuentran en peligro de extinción y otras 26 mil 300 en flora y fauna están amenazadas, informó el titular de la Procuraduría Federal del Protección al Ambiente, Guillermo Haro Bélchez.

Al comparecer ante la Comisión de Medio Ambiente y Recursos Naturales, el procurador federal de Protección al Ambiente, informó apoyado en cifras de la ONU que el valor total del comercio ilegal mundial de especies silvestres osciló entre ocho mil y diez mil millones de dólares en 2011, siendo el cuarto negocio más lucrativo después de las drogas, armas y trata de personas.

Haro Bélchez indicó que se realizaron diversas acciones de inspección y vigilancia en 12 mil 60 Unidades de Manejo Ambiental, 199 circos, 117 zoológicos y 31 delfinarios, así como se fortaleció el combate al tráfico ilegal en 63 áreas naturales protegidas y la verificación de mil 100 barcos camaroneros.

En 2014, la Profepa destacó la cifra de 374 operativos en los que 53 personas fueron puestas a disposición del Ministerio Público Federal, mismos en los que se aseguraron 59 mil 744 ejemplares.

Al hablar sobre la tala clandestina, Guillermo Haro señaló que se han realizado cuatro mil 920 acciones que consisten en 177 operativos, dos mil 814 visitas de inspección y mil 929 recorridos de vigilancia en los que se logró aprehender a 65 personas al clausurar 90 aserraderos.

Agregó que la atención integral al combate a la tala clandestina da prioridad a la Reserva de la Biósfera de la Mariposa Monarca, el Corredor Biológico Chichinautzin, la Cuenca Hidrológica de Valle de Bravo y el Corredor Izta-Popo-Malinche, con el propósito de frenar e inhibir los delitos forestales.

A través de puertos, aeropuertos y fronteras, el titular de Profepa detalló el aseguramiento de 898 mil ejemplares de pepino de mar secos, 78 mil ejemplares muertos de caballito de mar, mil cajas de vejiga congelada de totoaba, 322 tortuguitas (especie en peligro de extinción), 28 crías de cocodrilos, cuatro cabezas de coral y 35 mil 143 metros cúbicos de madera de granadillo.