CIUDAD DE MÉXICO, 29 de marzo de 2016.- El Grupo Parlamentario del PRD solicitó, mediante un Punto de Acuerdo, no ignorar la Ley General de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes (LGDNNA) y acatar la prohibición obligatoria de los matrimonios entre menores de edad, sin excusas y en concordancia a los lineamientos internacionales de derechos de las niñas y los niños, informó el Grupo Parlamentario del PRD a través de un comunicado.

Sin embargo, algunos diputados pertenecientes a la Comisión de Derechos de la Niñez de la 63 Legislatura, han detenido este exhorto a los Congresos Locales de las entidades federativas y a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal a establecer, en sus respectivos Códigos Civiles, los 18 años como edad mínima para contraer matrimonio, tanto para mujeres y hombres, a fin de dar cumplimiento al Artículo 45 de dicha Ley, aseveró la legisladora Maricela Contreras Julián.

En una entrevista, la legisladora afirmó que “nuestra legislación no puede alejarse de las recomendaciones internacionales en materia de derechos humanos. Instancias como la Organización de las Naciones Unidas, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia y el Comité de los Derechos del Niño establece que el matrimonio infantil es una práctica nociva que debe erradicarse y expresan su gran preocupación porque aún no se prohíba como lo establece el Artículo 45 de la LGDNNA”.

“Consideramos que el matrimonio infantil vulnera flagrantemente los derechos de las niñas y niños, y constituye una práctica que violenta su integridad y dignidad, además de convertirse en un elemento que alienta las brechas de desigualdad de género y busca alentar la reproducciones de roles tradicionales en las mujeres desde la temprana edad, lo cual es inaceptable”, hizo énfasis Contreras Julián.

Hasta ahora, se ha llevado como una práctica de usos y costumbres, que funciona como una norma social discriminatoria y violatoria de los derechos humanos porque alienta el embarazo prematuro y sin espaciamiento, circunscribe a las mujeres a las tareas domésticas, privándolas de elegir una actividad fuera del hogar y fomenta la deserción escolar en niñas y adolescentes, entre otras situaciones.

Cada año, más de 113 mil niñas entre los 15 y 18 años se casan en México o viven en unión libre. Según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, entre 2005 y 2012, los matrimonios infantiles aumentaron seis por ciento.

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