IGUALA, Gro., 8 de marzo de 2014. El diputado local Marcos Efrén Parra Gómez, presidente de la Comisión de Desarrollo Económico y Trabajo, exigió que el gobierno federal “se faje los pantalones y ponga orden” en Guerrero, ante las afectaciones por las manifestaciones de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG).

Detalló que las marchas, bloqueos y acciones violentas del magisterio disidente impactaron en varios ejes, principalmente en las actividades turísticas y económicas. “Con los bloqueos, miles de turistas no llegaron a su destino. Eso repercutió en hoteles, restaurantes y servicios turísticos. También han impedido la operación natural de los negocios y han inhibido las operaciones comerciales”, recriminó Parra Gómez.

Recordó que las cámaras de comercio y patronales de Acapulco y Chilpancingo valuaron las pérdidas por marchas y bloqueos en más de 200 millones de pesos. “Es un impacto muy fuerte, difícil de resarcir”, dijo el legislador y reconoció que los programas de beneficio a pequeñas y medianas empresas fueron “insuficientes” para remediar los daños que causó la CETEG.

Indicó que aún falta el informe trimestral de recaudación que presentará la Secretaría de Finanzas del estado, que también demostrará el impacto de las marchas y bloqueos.

Parra Gómez recordó que en mayo de 2014 él propuso un punto de acuerdo en el Congreso local, para reglamentar las marchas, misma que no restringía el derecho a la libre manifestación, pero sí obligaba a los manifestantes a seguir ciertos lineamientos para afectar lo menos posible a terceras personas.

“Que si van a bloquear calles avisen con anticipación al municipio y se les asigne protección de vehículos para que en las marchas sólo cubran un carril y dejen otro libre para la circulación. Que el municipio destine espacios para la protesta y que haya sanciones para los que violen esa reglamentación. Pero eso se quedó como una propuesta, no hubo respuesta de los diputados”, lamentó Marcos Efrén Parra.